Capítulo importante éste, que aborda la cuestión ética. La Antropología no es ética, pero si es completa, abre las puertas a su comprensión. Aquí trataremos ese nexo inescusable de toda antropología que pretenda ser completa -lo más completa posible en nuestra situación-.
De entre todas las cuestiones que se abordan, bastantes, destacaría algunas:
1. Cómo la libertad -de la que venimos hablando- nos lleva a la consideración de la ética.Puesto que son muchos puntos, os animo a desglosar algunos de los argumentos contenidos -todos sería imposible-. A destacar lo que consideréis más oportuno, más interesante o que más os haya aportado. Como siempre, los comentarios a los textos de vuestros compañeros hacen más ameno y más rico el diálogo.
2. El hombre como ser de crecimiento irrestricto y ser abierto.
3. Las tendencias humanas y su perfeccionamiento.
4. La conexión entre ética y poder.
Un coridal saludo


36 comentarios:
Lidia Chamero Palancar. 1º Psicopedagogía.
Capítulo VI: La ética. 1º Parte.
Una idea que me gustaría destacar es que no existen acciones humanas neutras, sino que la moral siempre aparece en cualquier acto humano. Es imprescindible la valoración ética en cualquier ciencia que estudie leyes de alternativas.
Nadie es ético necesariamente, sino que cualquier comportamiento ético va unido al ejercicio de la libertad. El hombre se perfecciona cuando libremente elige hacer el bien, un comportamiento éticamente correcto. La libertad se puede ejercitar eligiendo alternativas incorrectas y dejando de lado la ética. En ese caso el hombre actuaría de modo no ético y por tanto esa acción no le perfecciona.
Haciendo referencia a lo que dice Polo, una idea que me parece también muy interesante es que en ocasiones el hombre se siente más cómodo, cuando no ejerce su libertad, porque las acciones libres comprometen. Puede resultar más fácil que te digan lo que tienes que hacer, que te exijan cumplir unas normas, que te prohíban determinados comportamientos, a que tu libremente elijas un modo de vivir, de comportarte, te ilusiones con respetar la libertad de los demás, o seas capaz de tratar a todos de igual modo solo por el hecho de ser hombres, con tu misma dignidad, aunque quizá no hayan tenido tu misma suerte. Es un comportamiento más comprometido y sobre todo más humano, porque es más libre.
Polo dice también que la ética es el modo de no perder el tiempo: vivir éticamente es el modo que tiene el hombre de no perder el tiempo. Conseguir que todas tus acciones te vayan perfeccionando y te hagan vivir más humanamente: tus relaciones familiares, personales, profesionales. El tiempo pasa y no vuelve. Tenemos que conseguir que nuestro recorrido por la vida, que es efímero o mejor limitado, sea útil para los demás, que sirva a la sociedad y a los otros. Esto se puede enlazar con la idea de que el hombre es un ser con crecimiento irrestricto, es decir que nunca para de crecer. Mientras estamos vivos tenemos que dar fruto, "producir", realizar acciones libres que nos perfeccionen y ayuden a los demás a perfeccionarse y sean útiles para la sociedad.
Lidia Chamero Palancar. 1º Psicopedagogía.
Capítulo VI. La ética. 2º Parte.
El hombre tiende a más, es un ser en continuo crecimiento personal. Ese crecimiento personal debe mejorar al hombre en sí, y como consecuencia a la sociedad. Esto justifica la idea de Polo de que si el hombre no va a más, la sociedad se derrumba.
El hombre vive en sociedad e importa mucho que en las relaciones entre los hombres haya aportaciones de unos a otros, correcciones que enriquecen a la sociedad o la mejoran. En este punto me parece de interés la afirmación de Kissinger, hay países que aprovechan sus errores y otros que caen continuamente en los mismos. Lo que importa no es que los demás hagan lo que yo digo siempre, sino actuar de un modo inteligente aprendiendo de los propios errores de modo que estos mejoren a cada hombre -primero a cada uno personalmente- y a la sociedad en su conjunto.
En el fondo vamos siempre hacia un hombre "virtuoso" mejor, las virtudes mejoran o dirigen las tendencias humanas y esa mejora personal, mejora la sociedad.
Elena Revuelto 1º Psicopedagogía
Titulada
Capítulo VI. La ética . 1ª Parte
Todas las ciencias no deben prescindir de la ética. La valoración ética es imprescindible, es la última palabra; pero no garantiza el éxito, para ello todo el mundo debería decidirse por el bien, además en principio la gente no es realmente ética.
Ese nivel de ética depende de la libertad, se puede o no ser ético, es un paradigma pero en la historia lo que tiene sentido son las alternativas para poder escoger. Estamos ante un sistema dinámico, las ciencias sociales sin ética no tendrían sentido ya que utilizamos unos criterios para adaptarlos (éticos). Todos los quehaceres para que tengan consistencia tienen que estar subordinados a la ética.
Para decidir éticamente debemos estar en libertad para poder adoptar aquellas decisiones o alternativas correctas. La sociedad depende del carácter ético de las decisiones; cuanto mayor libertad mayores alternativas aunque sean malas; es la paradoja de la ética. Si disminuye esa libertad se darían alternativas negativas.
A mayor libertad más posible es la ética. La ética hace consistente la sociedad civil en tanto que el hombre es libre.
La ética también es importante desde el punto de vista temporal del hombre, la ética es el modo de no perder el tiempo, es el modo de usar el propio tiempo para que el hombre crezca como un ser completo, y en la medida en que se comporte éticamente se perfecciona.
El hombre tiende a crecer a lo largo de su vida, es decir vivir y eso señala la medida en que es ético, en caso contrario se empobrece. Pero la vida tiene fin, se puede morir porque termina nuestro tiempo o de “imbécil”, la diferencia estriba en la forma de ejercer la ética en la vida. Morir con ética es vivir sin perder el tiempo.
No hay peor cosa que perder el tiempo, siempre se puede ser más, y crecer más como ser humano, sino no tendría sentido la vida. Desde otra perspectiva la ética es el modo de reforzar al máximo las tendencias humanas, de ir a más. El hombre debe tender a más, ser ambicioso ( que no codicioso) ya que si no se quedaría corto. Las tendencias humanas están en armonía con la norma moral; la ética es la clave de la consistencia social; y ésta depende de la libertad, pero no está plenamente garantizada por ello el método analítico no es válido ya que no es estática la consistencia social.
Un Saludo
Elena Revuelto Titulada 1º Psicopedagogía.
Capítulo VI. La ética. 2ª Parte
La ética es fundamental para el desarrollo de las sociedades y del hombre en sí por eso debe tender a más, sino la sociedad se hundiría. Debido al sistema abierto del hombre la sociedad no se puede considerar en homeóstasis, no tiende al equilibrio, el hombre no se conforma al ser dinámico. El perfeccionamiento humano no tiene límites tanto para crear como para fallar en el intento, de ahí el hombre es ético y social.
El hombre es ético en la medida en que es fuerte para superarse en la adversidad y encontrar alternativas positivas.
También podemos entender la ética con el poder, es un sistema abierto, sólo sabe mandar quien sabe obedecer. Estas órdenes no son unilaterales, son alternativas positivas que generan otras positivas y requieren correcciones recíprocas para que el sistema sea abierto ya que así mejora a sus miembros. Ésta corrección ayuda a la consistencia de la sociedad para conseguir la perfección de todos. La ética es fundamental para conseguir esas correcciones sociales entre los hombres.
La ética es inseparable del perfeccionamiento humano, el hombre como hemos dicho siempre puede crecer y esos actos para crecer tienen que ser buenos, para ello se deben tener virtudes morales. Estas virtudes maximizan las tendencias y estas virtudes morales tienen que constituir a su vez un sistema. Deben estar conectadas para dar consistencia a la tendencialidad humana sino no cabría el verdadero crecimiento. El desarrollo humano es armónico y sistémico y no es suficiente el equilibrio, ya que si no quedaría en una situación estática.
Volvemos a plantearnos el trilema del barón, éste se resolvería de manera global, las tres partes se alinean, como un sistema dinámico, interrelacionado. En definitiva la ética es fundamental para la consistencia social, se fundamenta en virtudes que vertebran las tendencias humanas.
Un Saludo
Hola, soy María Dáneo, alumna titulada de 1º de psicopedagogía.
El sexto capítulo de este libro que estamos leyendo me ha parecido interesante me gustaría comentar sobre lo que más me ha llamado la atención, la relación entre la ética y la libertad.
La moral o ética es el conjunto de normas morales que rigen la conducta humana, todas las ciencias que estudian el funcionamiento de la sociedad, como por ejemplo la economía, están subordinadas a la valoración ética. Toda ciencia utiliza criterios que están fuera de su ciencia, fuera de sus límites, en el texto nos pone el ejemplo de la ciencia económica, cuando por ejemplo un economista se preocupa de que una serie de objetivos sociales sean cumplidos. Aquí es donde aparece la ética, ya que se toman decisiones que están fuera, en este caso de la ciencia económica. La neutralidad no existe, siempre en una ciencia se acaba cayendo en una moralidad Por esto se dice que unas ciencias están subordinadas a otras, esta subordinación no anula la propia autonomía de la ciencia. La ciencia no es la que cae en una ética o moralidad ya que si no se perdería su propia autonomía si no que a la hora de poner en práctica el saber de esa ciencia se escogen entre una serie de alternativas, escogidas siempre por la ciencia subordinante. La valoración es muy importante, la ciencia que tiene la última palabra es la ética, ya que la alternativa depende del tiempo social en el que nos encontramos.
Una vez visto la importancia de la ética en una ciencia, nos encontramos con la libertad, la ética depende de la libertad, ya que una persona es totalmente libre para actuar de acuerdo con lo ético o no. La ética es imposible al margen de las alternativas, ya que sin ellas el hombre no podría realizar lo ético. Según sea nuestra manera de valorar las cosas tomaremos decisiones, escogiendo algunas alternativas, y a partir de nuestra decisión la sociedad funcionará. Por lo tanto la sociedad depende del carácter ético de las decisiones. Aquí nos aparece el término de la libertad, si el hombre no fuera libre no podría tomar decisiones ni elegir alternativas por lo que tampoco podría escoger lo ético. La realización de escoger lo ético aumenta nuestra libertad, en virtud de la libertad el hombre se puede decidir a mejorar. Sin la libertad se estaría gobernando a través de la fuerza.
Resumiendo, la ética existe en cuanto que el hombre es libre y es más valiosa en cuanto que el hombre aumenta su propia libertad al actuar de acuerdo con lo ético. Sin embargo la ética nunca garantiza el éxito, pero esto no significa que como tenemos la opción de que salga mal directamente atentemos contra la libertad y usamos nuestra fuerza, ya que si se prescinde de la libertad todo se acabó. “el hombre es un ser ético porque es un ser libre”
Hola buenos días, soy Almudena Cires alumna de 1º de psicopedagogía.
Una idea que me ha gustado bastante es que, la valoración etica es imprescindible, es la ultima palabra, aunque no garantiza el exito.
Este nivel de etica depende de la libertad, se puede ser o no ser etico.
Estamos ante un sistema dinamico, las ciencias sociales sin etica no tendrian sentido ya que utilizamos unos criterios para adoptarlos.
Es fundamental la valoración etica en cualquier ciencia que estudie leyes alternativas.
No hay persona que sea etico necesariamente, sino que cualquier comportamiento va unido al ejercicio de la libertad.
bre se perfecciona cuando libremente elige hacer el bien, un comportamiento eticamente correcto.
En ocasiones el hombre se siente mas comodo cuando no ejerce su libertad porque las acciones libres comprometen.
Segun Polo la etica es el modo de no perder el tiempo, conseguir que todas tus acciones te vayan perfeccionando y te hagan vivir mas humanamente relaciones familiares,personales y profesionales, el tiempo pasa y no vuelve.
La etica es fundamental para el desarrollo de las sociedades del hombre en si, por eso debe tender a mas sino la sociedad se hundiría.
Tambien podemos entender la etica con el poder, es un sistema abierto, solo sabe mandar quien sabe obedecer.
La etica es fundamental para conseguir esas correciones sociales entre los hombres.
La etica es inseparable del perfeccionamiento humano, el hombre siempre puede crecer y esos actos para crecer tienen que ser buenos.
La etica depende de la libertad ya que las personas somos libres para actuar de acuerdo con lo etico o no.
Gracias.
Hola buenos días, soy Marta Prats de 1º de Psicopedagogía y voy a exponer las ideas más importantes sacadas el capítulo VI, “Ética”.
Polo nos deja claro que la ética es posible en tanto que el hombre es libre, y esta es válida en cuanto que aumenta la libertad; Todos los hombres somos dueños de nuestras actuaciones, nuestros actos y Polo refleja la importancia de esto para poder realizar lo ético. Somos libres desde lo más profundo de nuestro ser; por eso no se concibe que se pueda ser verdaderamente humano sin ser libre de verdad. “El hombre es un ser ético porque es un ser libre”.
“La última palabra la tiene la ética”, aunque esta no nos garantiza el éxito porque no toda alternativa es positiva ya que esta expansiona la libertad.
Para que la ética nos garantizara el éxito, todos actuaríamos buscando el bien, y esto no es así, igual que la persona que dice que es justa de entrada, como dice Aristóteles “todas las virtudes se encuentran en el seno de la justicia; muchos pueden ser virtuosos con relación a su misma persona e incapaces de virtud respecto a los demás”.
Somos libremente justos, no originariamente justos.
El tiempo se gasta, pero se puede crecer y es una manera de ir en contra del tiempo. La ética es el modo en el que el hombre gana tiempo, es decir, lo he entendido como la manera en la que el hombre usa el tiempo del que dispone y con el que crecemos de manera integral, completa, siempre realizando lo ético.
El hombre como ser de crecimiento irrestricto; Vivir es crecer, y nosotros como seres humanos tendemos a crecer a lo largo de toda nuestra existencia hasta que termina nuestro tiempo. Somos mortales y es obvio que llega un momento en el que recibimos la llamada de Dios.
Vivimos habiendo realizado lo ético y así no moriremos como unos “imbéciles”, hay que crecer como hombre, y así no perderemos el tiempo; nunca acabamos de ser hombres, debemos de ir cada vez a más.
Polo aclara que el hombre tiende a mejorar, tendemos a más, a querer crecer.
El hombre no es homeostático, queremos llegar a un óptimo, pero no está marcado en el tiempo. Nuestro equilibrio es dinámico, nunca estático. Nuestras tendencias se fortalecen.
Elena Chamorro Monte. 1º de Psicopedagogia.
En el capítulo sexto, Polo comienza hablando de la economía y la ética.
Para él tanto la economía como otras ciencias tienen una moral ética, algunas ciencias sociales humanas que estudian las leyes alternativas también deben apoyarse en la ética para encontrar las alternativas positivas.
Además Polo explica que la ética no garantiza el éxito, porque depende del ser humano y éste al ser libre puede decidir tomar decisiones éticas o no.
En el apartado la importancia de la libertad ética, se habla de como la sociedad civil actúa con total libertad y que para conseguir el triunfo ético, el ser humano debe elegir siempre las alternativas positivas o verdaderas que van apareciendo a lo largo de la vida.
Aquí esta muy presente el modo en que valoremos lo ético, según consideremos lo que es ético o no, así tomaremos las alternativas, además apunta que al vivir sujetos a estas alternativas nos rigen las layes empíricas.
En el tercer apartado Polo vuelve a tratar al ser humano como un ser temporal y habla de la importancia que tiene vivir de manera ética. Esto desde mi punto de vista quiere decir que si a lo largo de la vida elegimos alternativas verdaderas no perderemos el tiempo y perfeccionaremos nuestro propio ser.
A continuación el autor habla del hombre como ser de crecimiento irrestricto.
Es irrestricto porque nunca para de crecer y para no interrumpir este crecimiento debemos vivir éticamente. De este modo el ser humano gana tiempo, aunque este tiempo inevitablemente llegue a su fin, además introduce el tema de la muerte y cómo es diferente morir siendo ético que no siéndolo.
También habla de la importancia de llegar a ser algo más y no limitarnos solo a situaciones o experiencias superficiales, como puede ser la diversión.
En ética y tendencia Polo habla de que el hombre por ser temporal tiende a ser más, pero que nunca llegamos a ser suficientemente éticos, por lo que nuestras tendencias se frustran. La ética no es superficial, si el hombre no vas más allá de la superficialidad, la sociedad se derrumba.
El hombre es un sistema abierto, esto se debe a que es libre. Al ser un sistema abierto nunca alcanza el equilibrio y pensar que alcanzarlo (ser homeostático) es lo mejor, es caer en un gran error, porque el hombre tiende siempre a más y la ética es la herramienta que nos ayuda a ser más.
La ética y el poder están altamente relacionados. En la sociedad hay quien manda y quien obedece gracias a esto se logra la sociedad ética y podemos considerarlo como un sistema abierto.
En el octavo apartado, las relaciones del juego con la ética., Polo vuelve a tratar al hombre como un ser no equilibrado, en él se diferencia varias etapas a lo largo de la vida que le diferencian del resto de animales. Es el animal que más juega a lo largo de su vida y además debe saber jugar y hacerlo de manera correcta para no empobrecerse.
En conclusión, la ética maximiza nuestras tendencias, mejorando nuestras virtudes y gracias a ésta podemos ser más
Elena Chamorro Monte. 1º de Psicopedagogia.
En el capítulo sexto, Polo comienza hablando de la economía y la ética.
Para él tanto la economía como otras ciencias tienen una moral ética, algunas ciencias sociales humanas que estudian las leyes alternativas también deben apoyarse en la ética para encontrar las alternativas positivas.
Además Polo explica que la ética no garantiza el éxito, porque depende del ser humano y éste al ser libre puede decidir tomar decisiones éticas o no.
En el apartado la importancia de la libertad ética, se habla de como la sociedad civil actúa con total libertad y que para conseguir el triunfo ético, el ser humano debe elegir siempre las alternativas positivas o verdaderas que van apareciendo a lo largo de la vida.
Aquí esta muy presente el modo en que valoremos lo ético, según consideremos lo que es ético o no, así tomaremos las alternativas, además apunta que al vivir sujetos a estas alternativas nos rigen las layes empíricas.
En el tercer apartado Polo vuelve a tratar al ser humano como un ser temporal y habla de la importancia que tiene vivir de manera ética. Esto desde mi punto de vista quiere decir que si a lo largo de la vida elegimos alternativas verdaderas no perderemos el tiempo y perfeccionaremos nuestro propio ser.
A continuación el autor habla del hombre como ser de crecimiento irrestricto.
Es irrestricto porque nunca para de crecer y para no interrumpir este crecimiento debemos vivir éticamente. De este modo el ser humano gana tiempo, aunque este tiempo inevitablemente llegue a su fin, además introduce el tema de la muerte y cómo es diferente morir siendo ético que no siéndolo.
También habla de la importancia de llegar a ser algo más y no limitarnos solo a situaciones o experiencias superficiales, como puede ser la diversión.
En ética y tendencia Polo habla de que el hombre por ser temporal tiende a ser más, pero que nunca llegamos a ser suficientemente éticos, por lo que nuestras tendencias se frustran. La ética no es superficial, si el hombre no vas más allá de la superficialidad, la sociedad se derrumba.
El hombre es un sistema abierto, esto se debe a que es libre. Al ser un sistema abierto nunca alcanza el equilibrio y pensar que alcanzarlo (ser homeostático) es lo mejor, es caer en un gran error, porque el hombre tiende siempre a más y la ética es la herramienta que nos ayuda a ser más.
La ética y el poder están altamente relacionados. En la sociedad hay quien manda y quien obedece gracias a esto se logra la sociedad ética y podemos considerarlo como un sistema abierto.
En el octavo apartado, las relaciones del juego con la ética., Polo vuelve a tratar al hombre como un ser no equilibrado, en él se diferencia varias etapas a lo largo de la vida que le diferencian del resto de animales. Es el animal que más juega a lo largo de su vida y además debe saber jugar y hacerlo de manera correcta para no empobrecerse.
En conclusión, la ética maximiza nuestras tendencias, mejorando nuestras virtudes y gracias a ésta podemos ser más
Carmen Garralón Blas. 1º Psicopedagogía de titulados.
La ética.
Las ciencias se subordinan pero no pierden su autonomía. La ciencia no puede hacer juicios éticos, pero la persona si, porque el hombre puede rebasar los límites de la ciencia, ir más allá. Todas las ciencias están subordinadas a la valoración ética. En la aplicación práctica del saber la última palabra la tiene la ética. Es bonito, porque la ética depende de la libertad del ser humano, yo puedo escoger el bien "porque me da la gana" o escoger el mal. Si no realiza, en él, lo ético, la acción práctica humana en sociedad carece de sentido.
Que el hombre sea dueño de sus actos, incrementa la libertad. Es preferible que haya libertad, aunque la gente no elija el bien, porque la consistencia social la da la ética. Con más libertad, el hombre se puede decidir a mejorar, y eso da lugar a alternativas positivas. Permite también el perfeccionamiento del hombre, cuando realiza un comportamiento éticamente correcto, y se muestra útil a lo que la sociedad le requiera. Como dice Polo "la ética es posible en tanto que el hombre es libre, y es valiosa en cuanto que aumenta la libertad". La ética no sustituye el resto de ciencias, las hace consistentes contando con la libertad del ser humano, el problema viene cuando se prescinde de la libertad.
La ética como modo de ganar tiempo hace referencia al carácter temporal del hombre. Y Polo nos transmite que el modo de ganar tiempo para el hombre, es crecer. El tiempo no se puede ahorrar, ni reciclar, pero si se puede aprovechar, y eso es lo que hace la ética enseñar al hombre a crecer como un ser completo. Esto lo quiero unir a la perfectibilidad del hombre, da igual la edad, el contexto, las circunstancias...El hombre siempre puede crecer y ser mejor, en la medida en que realice buenos actos. ¿Qué necesitamos para conseguir esto? Desarrollar las virtudes morales. Estas constituyen un sistema, ya que están conectadas y cuando luchamos y nos ejercitamos en desarrollar una de ellas, armónicamente se van desarrollando las demás. Como dice Polo "la sociedad tiene su fundamento en virtudes que vertebran las tendencias humanas".
Un saludo,
Carmen Garralón
Jara Tazueco Arroyo
1º Psicopedagogía
CAPÍTULO VI
LA ÉTICA
1. La economía ni existe sin ética. Pero la ciencia económica no lo considera así; por lo tanto es limitada.
Pero, la ética no garantiza el éxito.
Tampoco las ciencias sociales tienen sentido sin la ética
La ciencia tiene unos límites que el hombre no tiene. Porque las alternativas no las pone la ciencia, sino el ser humano.
No toda alternativa es positiva por lo tanto, la elección de alternativas no garantiza el éxito.
A ser ético solo se llega haciendo actos éticos; alternativa positiva.
La consistencia de la sociedad civil depende de que el hombre quiera realizar lo ético. Porque la ética es para la libertad.
2. En la sociedad civil se dan actos libres y esta cualificación de libres la da la ética. Pero las alternativas de estos actos nos llevan a que no siempre son positivos.
Si uno se decanta por ciertas alternativas; lo ético no triunfará. Dependiendo de si las alternativas son positivas o no, lo ético triunfa o no.
La decisión existe porque existen cosas preferibles. Según nuestra valoración de las cosas, tomaremos decisiones dentro de alternativas.
Porque hay alternativas, no podemos quitarnos la ética.
La ética no es restrictiva porque, sean cuales sean nuestras decisiones, estas tienen consecuencias.
Si el hombre no fuera dueño de sus actos, no podría realizar lo ético; de esta forma incrementamos libertad.
No debemos pretender que la gente se porte bien eliminando la libertad porque esto implica una no realización de lo ético.
Gracias a la libertad, el hombre puede decidir entre mejorar o no.
La ética es posible porque el hombre es libre y es más valiosa cuanta más libertad exista. Realizar lo ético es ser más libre. Esto es, de nuevo una cuestión de alternativas.
Si la ética garantizara el triunfo, quedaría desconectada de la libertad y entenderíamos al hombre como un ser empíricamente económico.
3. Vivir éticamente es vivir sin perder el tiempo. Es el modo en que el hombre gana tiempo.
Para un viviente crecer es el modo de ganar tiempo.
Todos los crecimientos del hombre son finitos salvo, precisamente, su propio perfeccionamiento como hombre. Crecer, perfeccionarse como hombre, es la más alta forma de crecimiento.
4. El hombre nunca acaba de crecer. Por eso, para el hombre, vivir es radicalmente, principalmente, crecer. Y esto, señala la medida en que es ético.
Morir, no es la mera extinción biológica. Se puede morir de dos formas; porque somos mortales o como un imbécil porque no has vivido éticamente y su muerte no tiene ningún sentido.
Realizar lo ético es ejercer el tiempo de la vida sin gasto. Si el tiempo ni se ha perdido, se ha empleado en crecer y se ha completado.
Debemos instar a los hombres a recuperar el tiempo perdido.
Todo lo que va contra el crecimiento humano es malo. De esta forma, afirma Polo que el aborto es malo.
El hombre puede ir a más porque nunca acaba de llegar a ser hombre. Cualquier época de la vida es propicia para ser más.
El hombre es un ser viviente cuya radicalidad es espiritual y que puede emplear su vida en vivir más.
Jara Tazueco Arroyo
1º Psocopedagogía
CAPÍTULO VI
LA ÉTICA
Parte 1
1. La economía ni existe sin ética. Pero la ciencia económica no lo considera así; por lo tanto es limitada.
Pero, la ética no garantiza el éxito.
Tampoco las ciencias sociales tienen sentido sin la ética
La ciencia tiene unos límites que el hombre no tiene. Porque las alternativas no las pone la ciencia, sino el ser humano.
No toda alternativa es positiva por lo tanto, la elección de alternativas no garantiza el éxito.
A ser ético solo se llega haciendo actos éticos; alternativa positiva.
La consistencia de la sociedad civil depende de que el hombre quiera realizar lo ético. Porque la ética es para la libertad.
2. En la sociedad civil se dan actos libres y esta cualificación de libres la da la ética. Pero las alternativas de estos actos nos llevan a que no siempre son positivos.
Si uno se decanta por ciertas alternativas; lo ético no triunfará. Dependiendo de si las alternativas son positivas o no, lo ético triunfa o no.
La decisión existe porque existen cosas preferibles. Según nuestra valoración de las cosas, tomaremos decisiones dentro de alternativas.
Porque hay alternativas, no podemos quitarnos la ética.
La ética no es restrictiva porque, sean cuales sean nuestras decisiones, estas tienen consecuencias.
Si el hombre no fuera dueño de sus actos, no podría realizar lo ético; de esta forma incrementamos libertad.
No debemos pretender que la gente se porte bien eliminando la libertad porque esto implica una no realización de lo ético.
Gracias a la libertad, el hombre puede decidir entre mejorar o no.
La ética es posible porque el hombre es libre y es más valiosa cuanta más libertad exista. Realizar lo ético es ser más libre. Esto es, de nuevo una cuestión de alternativas.
Si la ética garantizara el triunfo, quedaría desconectada de la libertad y entenderíamos al hombre como un ser empíricamente económico.
3. Vivir éticamente es vivir sin perder el tiempo. Es el modo en que el hombre gana tiempo.
Para un viviente crecer es el modo de ganar tiempo.
Todos los crecimientos del hombre son finitos salvo, precisamente, su propio perfeccionamiento como hombre. Crecer, perfeccionarse como hombre, es la más alta forma de crecimiento.
4. El hombre nunca acaba de crecer. Por eso, para el hombre, vivir es radicalmente, principalmente, crecer. Y esto, señala la medida en que es ético.
Morir, no es la mera extinción biológica. Se puede morir de dos formas; porque somos mortales o como un imbécil porque no has vivido éticamente y su muerte no tiene ningún sentido.
Realizar lo ético es ejercer el tiempo de la vida sin gasto. Si el tiempo ni se ha perdido, se ha empleado en crecer y se ha completado.
Debemos instar a los hombres a recuperar el tiempo perdido.
Todo lo que va contra el crecimiento humano es malo. De esta forma, afirma Polo que el aborto es malo.
El hombre puede ir a más porque nunca acaba de llegar a ser hombre. Cualquier época de la vida es propicia para ser más.
El hombre es un ser viviente cuya radicalidad es espiritual y que puede emplear su vida en vivir más.
Buenos días, soy Loreto García-Quirós Banús, alumna ordinaria, este capítulo trata sobre muchas cuestiones interesantes, pero voy a hacer un pequeño resumen sobre la primera parte que trata la libertad y la ética.
Para empezar a desarrollar este primer punto, me gustaría empezar con la siguiente cuestión que nos dice Polo: la consistencia de la sociedad, en cuanto que reside en la ética, depende de la libertad, y por tanto, no está garantizada.
La valoración ética es imprescindible en todas las ciencias, tiene la última palabra. Pero la ética no garantiza el éxito y por ello no se trata de renunciar al triunfo. Para que la ética garantizase el éxito, se necesita que toda la gente se decidiera por el bien y como sabemos, eso no se cumple. Si unos se deciden y otros no, los que actúan realizando lo ético pueden fracasar, por lo menos, a corto plazo. Pero por otra parte los que actúan en contra de lo ético consiguen un éxito que no es humano.
Ya hemos visto que es evidente que no todo el mundo hace el bien y por eso precisamente la ética no garantiza el triunfo, porque la gente no es realmente ética. El triunfo humano reside en alcanzar ser ético.
La razón de todo esto es fundamental: la ética depende de la libertad de las personas; una persona realiza el bien si quiere, nadie es ético necesariamente. Por eso lo ético, es imposible sin tener en cuenta las alternativas. Sin la intervención de las alternativas, el ser humano no podría realizar lo ético. La ética es para la libertad, y ahora voy a resumir la importancia de la libertad ética.
Si el hombre no fuera dueño de sus actos, no podría realizar lo ético y dicha realización incrementa la libertad. Es preferible que haya libertad, aunque la gente se porte mal, a tratar de implantar la ética a costa de la libertad, ya que tal implantación no sería realizar lo ético. La ética es posible en tanto que el hombre es libre, y es valiosa en cuanto que aumenta la libertad. Realizar lo ético es ser más libre. El hombre es un ser ético porque es un ser libre.
Me gustaría terminar con la siguiente frase: no se pueden forzar las cosas. Como es cuestión de libertad, pueden salir mal; pero si se prescinde de la libertad, todo se acabo.
Muchas gracias, un saludo a todos.
Buenos días,
Me parece importante para entender este capítulo intentar hacer un diagrama causal con los siguientes conceptos: Consistencia, libertad, crecimiento, alternativas, tiempo, ética.
En primer lugar, sólo el hombre libre es capaz de ser ético. Es más, si hay que elegir entre ser libre y ser ético. Siempre debemos escoger ser libre.
El hecho de ser libre nos da la posibilidad de elegir entre alternativas. El ser ético o el no serlo.
Ante esto, se puede caer en que da igual ser o no ser ético, que están al mismo nivel. Sin embargo, ser ético significa crecer. Y el crecimiento siempre supone una alternativa positiva que conlleva ganar tiempo.
Como vimos anteriormente la consistencia social no existe por le hecho de que el hombre es libre y no se asegura el éxito.
Muchas gracias,
Paz Lavilla Olleros
1ºPsicopedagogía
Titulada
Buenas tardes a todos, soy Laura Martínez Izquierdo. Os dejo la 1ª parte de mi resumen porque con el resto voy a seguir más tarde y no sé si para entonces el blog estará abierto. ¡Un saludo!
1. La economía y la ética: algunas consecuencias
El economista puede sostener que es bueno que ciertos objetivos sociales se cumplan, por lo cual ciertas asignaciones de recursos no son correctas. Pero entonces está aplicando un criterio que trasciende los límites de la ciencia económica, cuya justificación queda en suspenso sin él. Esta carencia de justificación inmanente comporta la subordinación de una ciencia a otra, la cual no anula la autonomía de la ciencia subordinada dentro de sus propios límites.
El economista puede (y debe) hacer juicios éticos pero la economía no puede, precisamente por su autonomía. Por ello, las ciencias que estudian el funcionamiento de la sociedad están subordinadas a la valoración ética. Esta subordinación remite a la autonomía, la requiere, porque la ciencia subordinante pone alternativas.
Las ciencias sociales o humanas estudian leyes de alternativas las cuales no ponen dichas ciencias sino que lo hace el ser humano. Por ello, estas ciencias deben remitirse a la ética. La alternativa es lo peculiar del tiempo social. Si no fuera así, no habría ningún criterio para la asignación de recursos. Por otro lado, aunque sabemos que lo económico no existe separado de lo ético, la ciencia económica no lo considera así y por ello está limitada.
El éxito que contraviene lo ético no es humano pero la ética no garantiza el triunfo, el éxito precisamente porque en principio la gente no es realmente ética. (Se engaña quien diga que es justo de entrada). El triunfo humano reside en alcanzar a ser ético, pero el que la dosis de eticidad de los seres humanos sea alta en todos no es más que un deseo, porque la ética depende de la libertad y porque no toda alternativa es positiva. Por eso lo ético es imposible, en la historia, al margen de las alternativas. Por otro lado, sin la intervención de alternativas el hombre no realizaría lo ético y si no realiza lo ético, la acción práctica humana en sociedad carece de sentido. Además hay que tener en cuenta que a ser ético sólo se llega haciendo actos éticos.
Tampoco las ciencias sociales tienen sentido sin la ética. Si se refugian en su limitación, olvidan que dependen de alternativas, y no se subordinan a la elaboración de un criterio para poner una u otra, es decir, no se subordinan a la ética. Pueden, incluso, incitar a entender que las alternativas son un asunto empírico y que actuar éticamente es hacer el tonto. Ahora bien, reducir la realidad del hombre a la condición de los hechos empíricos es un despropósito.
2. La importancia de la libertad ética
Idea principal: El hombre es un ser ético porque es un ser libre
En la sociedad civil se ejercitan actos libres y la cualificación de esos actos como verdaderamente libres la da la ética. Pero las alternativas a que responden esos actos no siempre son positivas. Sólo si se inventan alternativas verdaderas se llegará al triunfo ético del hombre
El único criterio que existe para decidir siempre pone en juego lo ético:
Si alguien no considera algo preferible por sí mismo, no decidirá, pero también al revés: según sea nuestra valoración de las cosas tomaremos decisiones, dentro de alternativas, y según esas decisiones funcionarán la economía, la salud, etc. Es decir, que todo el régimen funcional de una sociedad depende, en definitiva, del carácter ético de las decisiones. Uno no se puede quitar la ética de encima de ninguna manera, precisamente porque existen alternativas.
Pero la ética no es restrictiva, porque las decisiones en todos los niveles dan lugar a consecuencias que son objetivos, y por tanto motivaciones. Dado que todas las leyes de la sociedad se subordinan a alternativas, quien intente vivir al margen de toda alternativa se siente empíricamente sujeto a unas leyes que no son empíricas (pues se subordinan a alternativas para producir unas u otras consecuencias). La pregunta ¿en virtud de qué se inventan alternativas? Pues en virtud de que la existencia humana no es empírica, ya que lo empírico es la determinación particular reglada en el tiempo. Por eso mismo, las consecuencias de las leyes subordinadas a alternativas no forman una serie, pues nuevas alternativas las interrumpen.
Si el hombre no fuera dueño de sus actos, no podría realizar lo ético, es decir, que la ética es posible en tanto que el hombre es libre. Además, tal realización de lo ético incrementa la libertad (realizar lo ético es ser más libre) y es por ello que la ética es valiosa (en tanto que aumenta la libertad). Por ello, si para programar una “buena” sociedad se eliminara la libertad, se cometería la mayor de las insensateces ya que eliminar la libertad no es, en modo alguno, la realización de lo ético. Dicho de otro modo, si la consistencia de una sociedad es precisamente la ética, la disminución de la libertad da lugar a alternativas negativas ya que gobernar obliga entonces al uso de la fuerza. Como remedio de la inconsistencia social, la fuerza posee una limitada eficacia, porque en ella no reside la esencia del gobierno, que es la coordinación de las alternativas.
La tesis de que la ética no garantiza el triunfo es una tesis optimista, precisamente porque realizar lo ético es ser más libre: si el triunfo estuviera asegurado, la ética quedaría desconectada de la libertad, y entonces el hombre sería un ser empíricamente económico o constreñido por la fuerza. Ejemplo: Unos padres que han puesto los cinco sentidos en educar a su hijo pero este luego es un miserable, precisamente porque es libre. Si le hubiesen metido en un correccional y educado con la estaca se habría convertido en un ser que actúa sólo por condicionamiento, sería un inútil ético. La conclusión es que no se pueden forzar las cosas: Como es cuestión de libertad, puede salir mal; pero si se prescinde de la libertad, todo se acabó.
Sin embargo, la ética no garantiza el triunfo. Hegel, sobre todo en su primera época, habló de la tragedia ética: consiste en que la ética comporta el sacrificio de la vida. Según esto, la ética sería, constitutivamente, un heroico fracaso. Es una exageración. Pero conviene tener en cuenta que, cuando uno actúa bien, las cosas pueden salir muy mal.
Hemos dedicado mucho espacio a un asunto que, siendo elemental, muchas veces no se tiene en cuenta. La sociedad civil se estructura según alternativas. Hay ciencias sobre alternativas; pero esas alternativas no se estructuran consistentemente sin la ética. Por aquí desembocamos en una conexión importante. El hombre es un ser ético porque es un ser libre.
La ética no sustituye a la economía ni a la medicina ni a ninguna otra cosa, pero sin la ética es imposible aspirar a hacer consistente todo eso contando con el ser humano, que es libre.
3. La ética como modo de ganar tiempo
Dado que la consistencia de la sociedad reside en la ética, depende de la libertad, y por tanto no está garantizada. Con eso resolvemos la segunda parte del trilema del barón de Münchhausen cuando se trata de cuestiones prácticas: No decimos que el sistema social sea consistente a priori, pero se aclara el por qué (porque su consistencia consistiría en que la ética fuera vivida por todos).
El hombre es un ser temporal. Al considerarlo así han ido saliendo una serie de asuntos: oportunidades, alternativas, modas, gastos, arreglos, etc. Todos ellos son modos de vivir el hombre en el tiempo y todos ellos gastan tiempo. La forma de no gastar el tiempo de las cosas es el reciclaje: si consiguiéramos recuperar la cosa al término del desgaste de un producto, podríamos reiterar su producción sin experimentar pérdida. Si procediéramos así con las basuras, el ahorro sería importante; con todo, el ahorro no elimina por entero el gasto de tiempo.
Ahora bien, ¿cuál es el modo puro de ganar el tiempo? Para un viviente es crecer. Un ser viviente que está creciendo no pierde el tiempo, este no le desgasta, sino que por el contrario lo usa a su favor, le viene muy bien. Ahora bien, la ética es aquel modo de usar el propio tiempo según el cual el hombre crece como un ser completo, no sólo somáticamente: Todos los crecimientos de que el hombre es susceptible son finitos, salvo uno, que es precisamente su propio perfeccionamiento como hombre, que es la más alta forma de crecimiento que existe. En la medida en que el hombre se comporta éticamente, se perfecciona. Por eso, desde el punto de vista del carácter temporal del hombre, la ética es el modo de no perder el tiempo sino de ganarlo.
4. El hombre como ser de crecimiento irrestricto
El hombre es un ser capaz de crecimiento irrestricto, nunca acaba de crecer. Por eso para el hombre vivir es radicalmente, principalmente, crecer, y eso señala la medida en que es ético. Por lo tanto, quien no realiza lo ético se empobrece, se estropea, pierde el tiempo.
Ahora bien, como ganancia de tiempo, el crecimiento es irrestricto, pero no indefinido, pues ganar tiempo es incompatible con un tiempo sin fin. Así, el crecimiento humano es irrestricto hasta que termina su tiempo, hasta que llega la muerte, que no es la mera extinción biológica ya que eso sería demasiado trivial. Así, como el tiempo concedido al hombre es finito, vivir temporalmente se distingue de la vida eterna.
Hay dos maneras de morir. La primera es morir porque uno es mortal, porque el tiempo humano termina. La muerte del que ha procurado ejercer éticamente su existir tiene sentido. Esa persona no ha perdido el tiempo, lo ha completado. Así, realizar lo ético es ejercer el tiempo de la vida sin gasto. Ahora bien, realmente pocos hombres se libran de perder el tiempo por lo que lo que conviene hacer es instar a todos a recuperar el tiempo perdido.
Todo lo que vaya contra el crecimiento humano es simplemente malo ya que no hay cosa peor que perder el tiempo. Algunos ejemplos son:
El aborto, que es la interrupción del crecimiento humano.
El no educar a la gente, es decir, el no darle la verdad a que tiene derecho y según la cual puede perfeccionarse.
Reducir al hombre a la condición de pieza de un sistema de montaje ya que le resultará difícil mejorar como hombre.
Otras ideas:
El hombre puede ir a más porque nunca acaba de ser hombre. Si el hombre no fuera capaz de crecer irrestrictamente en el tiempo la vida no tendría sentido.
El que no realiza lo ético, no se lo pasa bien. Es una alternativa negativa. Hay gente preocupada por pasarlo (el tiempo) de la mejor manera posible. Es el pesimismo. El optimismo vital nace de la esperanza de ser más por dentro, de conquistar cotas humanas transformándose al realizarlas. Esto es más que asumir. Vida y alegría coinciden: vivir es alegre, si se crece.
Una ética que no encauce el vivir más, como diría Nietzsche, no es más que moralina. El intento de reducir el alcance de las tendencias humanas no pasa de moralina.
5. Ética y tendencias
Por ser temporal , el hombre tiende, mira a objetivos, no se conforma con lo que ya tiene, va a por más. Ser ético es ser más, y eso en el tiempo significa también tender a más (ya que nunca somos suficientemente éticos). De hecho, de entrada no somos justos precisamente porque para ser justo es menester ser sumamente ambicioso. Lo contrario al ambicioso es el codicioso, el que no tiende, el miedoso, el que quiere seguridades.
El ser ético es, asimismo, capaz de ajustarse a una normatividad superior a la física, no determinista, sino cumplida por cuanto que el hombre la quiere. En la ética encontramos norma y libertad en tanto que el hombre tiende. La norma moral no debilita las tendencias humanas, sino que las armoniza, pues el tender sólo se fortalece sistemáticamente. También por ello la ética se relaciona con la sociabilidad: Aristóteles dice que el fin de la sociedad es el vivir bien y el vivir bien no es el bienestar, sino la vida cumplida. Sin normas este fin no se alcanza.
La sistematicidad social es inseparable del crecimiento sistémico del hombre, se fundamenta en este: la sistematicidad social sólo es posible si el hombre se perfecciona en sociedad, y ello, a su vez, requiere que el hombre crezca. De esta idea surgen varias cuestiones:
La ética pone de manifiesto que si el hombre no va a más, la sociedad se derrumba.
Si la consistencia social depende de que el hombre crezca, depende también de la libertad y no está enteramente garantizada, de manera que no es estática, no está dada y por eso se escapa del método analítico.
La naturaleza biológica del hombre, aunque también se desarrolla en sociedad, no es suficiente ya que, como el hombre es libre, la ética es algo más que la consistencia biológica.
La ética apunta a algo más profundo que la pura utilidad o el puro triunfo en la vida, entendido como consecución del acopio de materiales.
Teresa Liza Rúa. 1º Psicopedagogía
Encontramos la ética asociada a todas las ciencias que se dedican al estudio de la sociedad. Sin embargo, la ética no garantiza el éxito, una persona puede tomar decisiones libremente, pero éstas no garantizan que sean las acertadas. Sólo si el hombre decide hacer el bien se comporta éticamente.
Muchas veces el hombre prefiere no hacer uso de la libertad ya que las decisiones libres que tome respecto a las alternativas puede comprometerle, y prefiere no tener que cargar con la responsabilidad de sus actos. Pero la libertad es fundamental en la sociedad. Sin libertad el hombre no tendría opción a elegir éticamente, ya que seria algo que le viene impuesto. Sin libertad suprimiríamos las malas acciones, pero no seria ético eliminarla, ya que no se concede la oportunidad de que el hombre pueda elegir lo correcto, o aprender de anteriores elecciones incorrectas. Somos éticos porque somos libres de elegir en nuestras acciones. Siendo éticos nos convertimos en personas completas, aprovechamos el tiempo que tenemos en comportarnos éticamente en lugar de desperdiciarlo.
El hombre crece en la medida en que sus actos son buenos. De acuerdo con las alternativas escogidas, el hombre puede crecer o estropearse a si mismo. En cambio, a medida que el hombre se perfecciona, tiende a realizar con más fuerza lo ético.
Soy Laura Piñonosa de 1º de psicopedagogía.
El economista hace juicios éticos. La valoración ética es imprescindible. En la aplicación práctica del saber, la última palabra la tiene la ética.
La ética no garantiza el triunfo, precisamente porque en principio la gente no es realmente ética.
El triunfo humano reside en alcanzar a ser ético, pero el consenso para el progreso de lo ético, es decir, para que la dosis de eticidad de los seres humanos sea alta en todos, puede expresarse como un deseo, y nada más. La ética depende de la libertad; una persona realiza el bien ético si quiere, y si no quiere, no.
El único criterio que existe para decidir pone en juego lo ético, y además siempre. Todo el régimen funcional de una sociedad depende, en definitiva, del carácter ético de las decisiones. Uno no se puede quitar la ética de encima de ninguna manera, precisamente porque existen alternativas.
La ética es posible en tanto que el hombre es libre, y es valiosa en cuanto que aumenta la libertad. Realizar lo ético es ser más libre. La ética no sustituye a la economía ni a la medicina ni a ninguna otra cosa, pero sin la ética es imposible aspirar a hacer consistente todo eso contando con el ser humano, que es libre. Sin embargo, la ética no garantiza el triunfo. El hombre es un ser ético porque es un ser libre.
Desde el punto de vista del carácter temporal del hombre, la ética es el modo de no perder el tiempo. Vivir éticamente es vivir sin perder el tiempo. Dicho de modo positivo: es el modo en que el hombre gana tiempo. Dicho de un modo más neutro: es el modo de compensar el inevitable transcurso del tiempo, de evitar el déficit: que no haya más tiempo que lo que se puede lograr en el tiempo. ¿Cuál es el modo puro de ganar el tiempo? Para un viviente es crecer.
La ética es aquel modo de usar el propio tiempo según el cual el hombre crece como un ser completo, no sólo somáticamente.
Realizar lo ético es ejercer el tiempo de la vida sin gasto
No hay cosa peor que perder el tiempo. Pero no perder el tiempo no es solamente ser muy ordenado y vencer la pereza o no “hacer” el vago. La clave de la cuestión es que el hombre puede ir a más, porque nunca acaba de llegar a ser hombre.
Algunos preferirían no ser libres, porque sienten la libertad como una carga, o les asustan las responsabilidades. Pero sin la libertad el hombre no puede mejorar. La alternativa es ahora: el hombre puede ser mejor o empeorar.
El hombre es ético en la medida en que es fuerte. La fortaleza no es fuerza física, sino aguantar la adversidad y ser flexible, es decir, encontrar la alternativa. De esta manera la coherencia social empieza a mostrarse posible.
En la sociedad hay quien manda y quien obedece y, por tanto, no hay vida social sin poder. Para mandar hay que ser fuerte; también para obedecer. Sin duda, sólo sabe mandar quien sabe obedecer; asimismo, aunque en esto se repare menos, sólo sabe obedecer quien sabe mandar.
La ética es inseparable del perfeccionamiento humano y se basa en la tesis de que, cualesquiera que sean los avatares ligados con la edad, el hombre siempre puede crecer.
Hola, soy Laura Piñonosa de 1º de Psicopedagogía.
El economista hace juicios éticos. La valoración ética es imprescindible. En la aplicación práctica del saber, la última palabra la tiene la ética.
La ética no garantiza el triunfo, precisamente porque en principio la gente no es realmente ética. El triunfo humano reside en alcanzar a ser ético, pero el consenso para el progreso de lo ético, es decir, para que la dosis de eticidad de los seres humanos sea alta en todos, puede expresarse como un deseo, y nada más. La ética depende de la libertad; una persona realiza el bien ético si quiere, y si no quiere, no.
El único criterio que existe para decidir pone en juego lo ético, y además siempre. Todo el régimen funcional de una sociedad depende, en definitiva, del carácter ético de las decisiones. Uno no se puede quitar la ética de encima de ninguna manera, precisamente porque existen alternativas.
La ética es posible en tanto que el hombre es libre, y es valiosa en cuanto que aumenta la libertad. Realizar lo ético es ser más libre. La ética no sustituye a la economía ni a la medicina ni a ninguna otra cosa, pero sin la ética es imposible aspirar a hacer consistente todo eso contando con el ser humano, que es libre. Sin embargo, la ética no garantiza el triunfo. El hombre es un ser ético porque es un ser libre
Desde el punto de vista del carácter temporal del hombre, la ética es el modo de no perder el tiempo. Vivir éticamente es vivir sin perder el tiempo. Dicho de modo positivo: es el modo en que el hombre gana tiempo. Dicho de un modo más neutro: es el modo de compensar el inevitable transcurso del tiempo, de evitar el déficit: que no haya más tiempo que lo que se puede lograr en el tiempo. ¿Cuál es el modo puro de ganar el tiempo? Para un viviente es crecer.
La ética es aquel modo de usar el propio tiempo según el cual el hombre crece como un ser completo, no sólo somáticamente.
Realizar lo ético es ejercer el tiempo de la vida sin gasto
No hay cosa peor que perder el tiempo. Pero no perder el tiempo no es solamente ser muy ordenado y vencer la pereza o no “hacer” el vago. La clave de la cuestión es que el hombre puede ir a más, porque nunca acaba de llegar a ser hombre.
Algunos preferirían no ser libres, porque sienten la libertad como una carga, o les asustan las responsabilidades. Pero sin la libertad el hombre no puede mejorar. La alternativa es ahora: el hombre puede ser mejor o empeorar.
El hombre es ético en la medida en que es fuerte. La fortaleza no es fuerza física, sino aguantar la adversidad y ser flexible, es decir, encontrar la alternativa. De esta manera la coherencia social empieza a mostrarse posible.
En la sociedad hay quien manda y quien obedece y, por tanto, no hay vida social sin poder. Para mandar hay que ser fuerte; también para obedecer. Sin duda, sólo sabe mandar quien sabe obedecer; asimismo, aunque en esto se repare menos, sólo sabe obedecer quien sabe mandar.
La ética es inseparable del perfeccionamiento humano y se basa en la tesis de que, cualesquiera que sean los avatares ligados con la edad, el hombre siempre puede crecer.
Eva Iglesias Pérez - 1º Psicopedagogía
Polo comienza este capítulo argumentando una vez más que la ciencia en sí misma no tiene fundamento y por ello necesita de la ética y de la valoración de la misma, dado que basándose en la autonomía de la propia ciencia se topa con los límites que su inconsistencia genera. Por lo tanto, toda ciencia debería ir unida intrínsecamente a la ética para abordar desde esta perspectiva moral todas las alternativas que crea el ser humano.
Sin embargo, afirma Polo, que la ética no garantiza un triunfo, puesto que no se puede decir que el ser humano sea bueno por naturaleza, ni que elija siempre la opción moral adecuada que le caracterice como ser bueno, sino que precisamente, el hombre hará eso; elegir, puesto que su característica principal es, de hecho, que el hombre es un ser libre. Libre para ejercer su voluntad, libre para crear alternativas, libre para elegir, libre para desear y libre para priorizar la ética o no.
La cuestión es, que el uso de la ética, aumenta la libertad del hombre, dado que genera alternativas positivas y la realización de las mismas propicia la libertad.
Asimismo, el hombre es temporal, y el tiempo es donde se desarrolla, donde descubre, donde inventa alternativas, descubre oportunidades y ejerce su voluntad. Polo afirma que vivir éticamente es vivir sin perder el tiempo, y esto se entiende de manera que el tiempo es aliado del hombre y no enemigo, ya que los tiempos son necesarios para crecer, desarrollarse, quemar etapas en el tiempo debido y avanzar, y el modo más perfecto de crecer es aquel por el que el hombre se perfecciona a sí mismo, por ello es necesario un buen uso del tiempo, crecer de modo ético hacia el perfeccionamiento propio.
El ser humano crece en función del tiempo que dispone; cuando éste tiempo termina, el hombre deja de crecer, lo que aborda el tema de la muerte. Según Polo se puede morir o bien porque el tiempo se ha terminado, o “morir como un imbécil” por haber dejado pasar el tiempo sin más, sin aprovechar las oportunidades, sin una alegría de vivir, sin un optimismo vital y perdiendo el tiempo, dicho de otro modo, dejando que la vida pase por el hombre y no que sea el hombre quien pase, pise y deje una huella en la vida.
Dada la libertad que posee el hombre, puede elegir cuál será su opción y cómo ha de pasar por la vida “terrenal” . Esta libertad puede asustar a algunas personas, quienes preferirían que alguien les dijera qué tienen que hacer, cómo, cuándo y dónde y así evitar tomar decisiones que siempre acarrearán un coste de oportunidad.
Pero la libertad es la llave necesaria para que el hombre mejore, y puesto que el hombre es un sistema abierto y siempre va a tender hacia una opción, la alternativa ante la que se enfrenta es la decisión entre mejorar o no. Esta mejora no sólo supone un avance, sino que deriva de una fortaleza que no consiste tanto en soportar las adversidades, sino en ser flexible a ellas y poder adaptarse para salir fortalecido. Cuanto más avance el hombre, mayores serán sus tendencias, por lo que cada vez alcanzará un mayor grado de perfeccionamiento en las virtudes humanas, que en cierto modo, fundamentan la sociedad.
Jara Tazueco Arroyo
1ºPsicopedagogía
Parte 2
5.Por ser temporal, el hombre tiende, mira a objetivos y no se conforma sino que va a por más.
Ser ético es ser más, tender a más. El hombre sin ambición, se queda corto.
Vivir bien no es lo mismo que el bienestar. Vivir es una vida cumplida.
La clave de la consistencia social es la ética y depende de la libertad. Por eso, la ética no esta enteramente garantizada, no es estática y no es dada.
Si el hombre no va a más, la sociedad se derrumba.
6. La perfección es algo que no es enteramente dada de antemano pero que el hombre ha de lograr.
La libertad es distinta al no absurdo. Hace que el hombre pueda mejorar o empeorar; estamos otra vez ante las alternativas. Algunos preferirían no ser libres.
El hombre es un sistema abierto que no alcanza nunca el equilibrio. Altera el equilibrio natural, lo destruye hasta hacer inhabitable el planeta. Esto también es un tema de alternativas.
De acuerdo con ciertas alternativas, el hombre puede estropearse a sí mismo y muchas veces, lo hace. Además, fracasa éticamente con frecuencia.
El hombre no es un ser que apartado de una situación normal tienda a volver a ella.
Rectificar es otra alternativa.
A medida que el hombre realiza lo ético, sus tendencias son cada vez más fuertes. De otra forma, no se podría decir que el hombre desarrolla su vida éticamente.
La ética se aprecia cuando se atiende a la valoración. Es fortaleza; el hombre es ético en la medida en que es fuerte. No es una cuestión de física.
7. El poder es otra tendencia humana que tiene que ver con la ética.
Santo Tomás afirma que no hay sociedad si no hay obediencia. La obediencia es la tendencia del hombre a cumplir órdenes. No hay vida social sin poder. Para mandar hay que ser fuerte, al igual que para obedecer porque sólo sabe mandar el que sabe obedecer.
Aristóteles afirma que ordenar y obedecer son alternativas. La orden es compartida, no unilateral.
No es que alguien no sepa obedecer, es que no sabe mandar.
Mandar y obedecer son alternativas positivas seguidas por alternativas positivas.
En la ética, el que no corrige la orden, no es fuerte; no sabe mandar.
Si la ética marca la consistencia social, la sociedad es un sistema abierto. Y si no funciona así, la sociedad se estropea.
La ventaja esta en el que corrige. Otra vez hablamos de alternativas. La ética no es para tontos.
Jara Tazueco Arroyo
1ºPsicopedagogía
Parte 2
5.Por ser temporal, el hombre tiende, mira a objetivos y no se conforma sino que va a por más.
Ser ético es ser más, tender a más. El hombre sin ambición, se queda corto.
Vivir bien no es lo mismo que el bienestar. Vivir es una vida cumplida.
La clave de la consistencia social es la ética y depende de la libertad. Por eso, la ética no esta enteramente garantizada, no es estática y no es dada.
Si el hombre no va a más, la sociedad se derrumba.
6. La perfección es algo que no es enteramente dada de antemano pero que el hombre ha de lograr.
La libertad es distinta al no absurdo. Hace que el hombre pueda mejorar o empeorar; estamos otra vez ante las alternativas. Algunos preferirían no ser libres.
El hombre es un sistema abierto que no alcanza nunca el equilibrio. Altera el equilibrio natural, lo destruye hasta hacer inhabitable el planeta. Esto también es un tema de alternativas.
De acuerdo con ciertas alternativas, el hombre puede estropearse a sí mismo y muchas veces, lo hace. Además, fracasa éticamente con frecuencia.
El hombre no es un ser que apartado de una situación normal tienda a volver a ella.
Rectificar es otra alternativa.
A medida que el hombre realiza lo ético, sus tendencias son cada vez más fuertes. De otra forma, no se podría decir que el hombre desarrolla su vida éticamente.
La ética se aprecia cuando se atiende a la valoración. Es fortaleza; el hombre es ético en la medida en que es fuerte. No es una cuestión de física.
7. El poder es otra tendencia humana que tiene que ver con la ética.
Santo Tomás afirma que no hay sociedad si no hay obediencia. La obediencia es la tendencia del hombre a cumplir órdenes. No hay vida social sin poder. Para mandar hay que ser fuerte, al igual que para obedecer porque sólo sabe mandar el que sabe obedecer.
Aristóteles afirma que ordenar y obedecer son alternativas. La orden es compartida, no unilateral.
No es que alguien no sepa obedecer, es que no sabe mandar.
Mandar y obedecer son alternativas positivas seguidas por alternativas positivas.
En la ética, el que no corrige la orden, no es fuerte; no sabe mandar.
Si la ética marca la consistencia social, la sociedad es un sistema abierto. Y si no funciona así, la sociedad se estropea.
La ventaja esta en el que corrige. Otra vez hablamos de alternativas. La ética no es para tontos.
Jara Tazueco Arroyo
1ºPsicopedagogía
Parte 2
5.Por ser temporal, el hombre tiende, mira a objetivos y no se conforma sino que va a por más.
Ser ético es ser más, tender a más. El hombre sin ambición, se queda corto.
Vivir bien no es lo mismo que el bienestar. Vivir es una vida cumplida.
La clave de la consistencia social es la ética y depende de la libertad. Por eso, la ética no esta enteramente garantizada, no es estática y no es dada.
Si el hombre no va a más, la sociedad se derrumba.
6. La perfección es algo que no es enteramente dada de antemano pero que el hombre ha de lograr.
La libertad es distinta al no absurdo. Hace que el hombre pueda mejorar o empeorar; estamos otra vez ante las alternativas. Algunos preferirían no ser libres.
El hombre es un sistema abierto que no alcanza nunca el equilibrio. Altera el equilibrio natural, lo destruye hasta hacer inhabitable el planeta. Esto también es un tema de alternativas.
De acuerdo con ciertas alternativas, el hombre puede estropearse a sí mismo y muchas veces, lo hace. Además, fracasa éticamente con frecuencia.
El hombre no es un ser que apartado de una situación normal tienda a volver a ella.
Rectificar es otra alternativa.
A medida que el hombre realiza lo ético, sus tendencias son cada vez más fuertes. De otra forma, no se podría decir que el hombre desarrolla su vida éticamente.
La ética se aprecia cuando se atiende a la valoración. Es fortaleza; el hombre es ético en la medida en que es fuerte. No es una cuestión de física.
7. El poder es otra tendencia humana que tiene que ver con la ética.
Santo Tomás afirma que no hay sociedad si no hay obediencia. La obediencia es la tendencia del hombre a cumplir órdenes. No hay vida social sin poder. Para mandar hay que ser fuerte, al igual que para obedecer porque sólo sabe mandar el que sabe obedecer.
Aristóteles afirma que ordenar y obedecer son alternativas. La orden es compartida, no unilateral.
No es que alguien no sepa obedecer, es que no sabe mandar.
Mandar y obedecer son alternativas positivas seguidas por alternativas positivas.
En la ética, el que no corrige la orden, no es fuerte; no sabe mandar.
Si la ética marca la consistencia social, la sociedad es un sistema abierto. Y si no funciona así, la sociedad se estropea.
La ventaja esta en el que corrige. Otra vez hablamos de alternativas. La ética no es para tontos.
“El hombre es un ser siempre perfectible en virtud de su propio actuar”, podemos creer en algo y que nos salga mal, el hombre tiene derecho a equivocarse, podemos fallar. Aquí es cuando aparece la fe, dejamos todo a disposición de Dios ya que él buscará el bien para nosotros; hay que afrontar los fracasos y levantarnos cuantas veces sea necesario.
Como dice Tomás de Aquino: “Obrar mal sólo es un signo de libertad”. Tenemos que perfeccionarnos si no nos estropeamos, el hombre éticamente considerado, es un sistema abierto.
La libertad es el límite del poder (puedes mandar pero no asegurar que se cumpla tu mandato); Polo habla de que en la sociedad hay quien manda y quien obedece y por tanto sin poder no hay vida social. La relación entre ambos es un sistema abierto (todo renace en todo).
Tomás de Aquino recalca la importancia de la obediencia, siendo muy importante ya que obviamente si no obedecemos no cumpliríamos las órdenes; “Sólo sabe mandar quien sabe obedecer”, como diría Aristóteles: “el que obedece emite también una orden”: son una alternativa positiva, conduce a la consistencia, amplía la libertad.
Polo nos deja claro que el juego es un modo de aprender, y que va unido a la responsabilidad. “La ética lleva a sumir responsabilidades”.
Quien no jugara cuando obedece no obedecería éticamente. Para nosotros la obediencia es una tendencia que no para de crecer, y obedecer sin juego no sería obedecer de un sistema abierto.
En definitiva, siempre podemos crecer y debemos de actuar buscando el bien, ya que vamos mejorando en la medida en que son buenos nuestros actos. Estos actos dependen del crecimiento de las disposiciones para llevar a cabo esos actos, estas disposiciones son las virtudes morales (todas constituyen un sistema, están en conexión).
Cuanto mejor seamos, mayores serán nuestras tendencias.
Polo nos ha dejado claro, que la noción de equilibrio es demasiado estática, y que el desarrollo humano es sistémico y armónico.
Un saludo.
Buenas tardes, soy Fátima Carreño Echanove, alumna ordinaria de 1º de psicopedagogía.
Me gustaría destacar de este capítulo las tendencias humanas comenzando por la consideración del hombre como ser temporal.
El hombre es un ser temporal: con esta consideración del hombre surgen lo que ya se ha ido explicando en los capitulos anteriores: las oportunidades, las alternativas, modas, gastos, arreglos… Así, si consideramos que el hombre es un ser temporal, la ética sería el mejor modo de no perder el tiempo, es decir, vivir éticamente es vivir sin perder el tiempo.
El mejor modo de ganar tiempo es crecer. Un ser viviente que está creciendo no pierde el tiempo, sino que usa el tempo a su favor. De este modo, decimos que el hombre es un ser capaz de crecimiento irrestricto, es decir, es un ser que nunca acaba de crecer. Cierto es, que hay partes en el hombre que de alguna manera dejan de crecer llegados a un punto, como por ejemplo, el crecimiento orgánico, los circuitos neuronales… pero el hombre en cuanto tal es capaz de crecer sin parar. Por ello, vivir es radicalmente crecer y eso señala en la medida en que es ético. Por tanto, el hombre que no realiza lo ético se empobrece, se estropea, pierde el tiempo…
Ahora bien, ¿y la muerte? Según Polo, el crecimiento humano es irrestricto hasta que termina su tiempo. Hay dos maneras de morir: La primera es morir porque uno es mortal, pero también uno se puede morir como “un imbécil”. El que ha vivido éticamente, su muerte tiene sentido, es decir, no ha perdido el tiempo, ha vivido de tal manera que todo su existir ha sido crecimiento.
Llegados a este punto, decimos que el hombre por ser temporal tiende. El hombre tiene objetivos, no se conforma con lo que tiene, va a por más. Aquí, la ética es el modo de reforzar al máximo las tendencias humanas. Ser ético es ser más y eso en el tiempo significa tender a más. Por ello, el hombre sin ambición, se queda corto.
Por último, ser ético es ser capaz de ajustarse a una normatividad, a una norma. Porque el hombre tiende, aparece en la ética la norma y la libertad. Así, la norma moral, no debilita las tendencias humanas, sino que las armoniza. Por ello, la ética se relaciona con la sociabilidad ya que, según Aristóteles, el fin de la sociedad es vivir el bien. Por ello, son necesarias las normas.
Fátima Guillén Guillén. 1º de psicopedagogía. Capítulo VI:La ÉTICA.
Antes de hablar sobre la ética, creo que es conveniente que nos hagamos esta pregunta. ¿Sabemos realmente que es la ética? Si nos referimos a la definición que nos indica la Real Academia Española, esta nos indica que la ética es:
- Recto, conforme a la moral.
- Persona que estudia o enseña moral.
- Parte de la filosofía que trata de la moral y de las obligaciones del hombre.
- Conjunto de normas morales que rigen la conducta humana.
Una vez aclarado esto, quiero exponer ciertos puntos que me han parecido importantes:
- La ética es un pilar fundamental para la antropología. La ética depende de la libertad. La ética condiciona nuestros actos y decisiones. La ética no garantiza el éxito. Pero si nos permite actuar con libertad.
Volveríamos a evocar a los capítulos anteriores, donde Polo nos comenta que el hombre busca la libertad.
- La ética es posible en cuanto que el hombre es libre. La sociedad civil se estructura según alternativas, pero estas alternativas no son posibles sin la ética.
- También se puede describir la ética como el modo de reforzar al máximo las tendencias humanas. Esas tendencias que aparecen en el hombre son gracias a otras virtudes que ya hemos comentado en capítulos anteriores.
De la alternativa propia de la libertad se desprende que:
- El hombre es un sistema abierto. Esto hace que las relaciones sean cada vez más intensas. Gracias a ese sistema surge la sociedad abierta a los demás. Ése sistema, con el tiempo, no alcanza nunca su equilibrio. Los psiquiatras llaman a esto proceso de maduración.
- La obediencia es una tendencia de la naturaleza humana capaz de fortalecer, de crecer.
- El hombre siempre quiere cambiar .Tiene la necesidad de fijar nuevos objetivos, y siempre tiende a ser mejor. Eso nos diferencia del resto de los animales. Esto sucede actualmente en nuestra sociedad, aunque a veces no se obtenga.
- La característica de un sistema abierto es que las relaciones entre sus elementos son cada vez más intensas e integradas. Los psiquiatras llaman a esto proceso de maduración.
- El desarrollo humano es armónico y sistemático. La ética es inseparable del perfeccionamiento humano y se basa en la tesis de que, el hombre siempre puede crecer.
Fátima Guillén Guillén.1º de Psicopedagogía.
Me voy a centrar en la conexión entre la ética y la libertad, en cómo están relacionadas.
En el capítulo anterior apareció por primera vez la referencia a la ética, y en este capítulo se mete con más profundidad a explicar qué papel juega la ética en la sociedad.
La ética, el actuar éticamente, todo el mundo lo ve imprescindible, o por lo menos así se lo exigen a los demás, pero muchas personas no ven esa necesidad ética a la hora de actuar ellas mismas, me refiero a que exigen algo que luego ellas mismas no están dispuestas a dar. Aquí ya se puede ver una gran contradicción, pero que puede servir para ver que cada persona hace lo que quiere o lo que cree más conveniente, ya sea para bien o para mal.
Como ya dijimos en capítulos anteriores, a lo largo de la vida, al hombre se le presentan diversas alternativas, y el elije entre ellas, es decir, tiene libertad para optar por una o por otra; pero ahora nos fijamos también en el alcance de esa elección, y descubrimos que no todas las alternativas nos llevan por el buen camino.
Por otro lado, para que la sociedad funcione, es necesario que nuestras decisiones sean correctas éticamente; por lo tanto se puede ver que la elección libre y personal, tiene repercusiones a nivel general, ya que pueden afectar a la sociedad completa. Nuestras decisiones dependen de las alternativas que elijamos, y siempre van a tener consecuencias. Sin alternativas no habría libertad, y por tanto, negaríamos el carácter ético de la persona.
Ahora bien, si una persona no actúa de forma éticamente correcta, disminuye su libertad, ya que las malas elecciones esclavizan, en el sentido de que una mala elección suele ser el inicio de una serie de decisiones que al igual que la primera, no serán las más adecuadas, es más, cada vez son peores; por tanto es necesario rectificar a tiempo, pues “el hombre en virtud de su libertad, se puede decidir a mejorar”.
Buenas tardes de nuevo. Soy Laura Martínez Izquierdo y voy a seguir con el comentario que dejé a medias. A lo mejor con un poco de suerte me da tiempo a publicarlo entero.
6. El hombre como sistema abierto
La ética está vinculada a la perfección que el hombre ha de lograr; por eso el hombre es libre con sentido. La alternativa es: el hombre puede ser mejor o empeorar.
Un sistema en equilibrio se llama “homeostático” y esto significa que si pierde su equilibrio en virtud de un estímulo, intenta restablecerlo con una respuesta. El hombre es un sistema abierto, un sistema que en el tiempo no alcanza nunca su equilibrio, no llega a un estado óptimo, de manera que no es homeostático. El hombre es intrínsecamente perfectible y el único equilibrio que le conviene es dinámico, tendencial, no estático. El hombre es un ser siempre perfectible en virtud de su propio actuar. El perfeccionamiento humano no tiene techo: siempre se puede crecer y siempre se puede fallar.
El hombre no es un ser que, apartado de una situación normal, tienda a volver a ella por dos razones:
El creer que el hombre debe contentarse con aspirar a homeóstasis supone una interpretación restrictiva de su carácter sistémico.
Esa recuperación le está vedada porque no es una auténtica alternativa.
La ética es el modo de incrementar la tendencialidad del ser humano, ya que, a medida que el hombre realiza lo ético, sus tendencias son cada vez más fuertes. De esta manera, perfeccionarse irrestrictamente comporta tender a más, ser cada vez más fuerte. Si las tendencias son fuertes, aunque fracase cualquier proyecto, se sigue. La alternativa de la falta de garantía de éxito es ese seguir. Está claro que se trata de una alternativa positiva.
El hombre es ético en la medida en que es fuerte. La fortaleza no es fuerza física, sino aguantar la adversidad y ser flexible, es decir, encontrar la alternativa. De esta manera la coherencia social empieza a mostrarse posible.
7. La ética y el poder
Tomás de Aquino señala que sin obediencia no hay sociedad posible, esta entendida como la tendencia del hombre a cumplir órdenes. Por tanto, no hay vida social sin poder.
Pero la relación entre el que ordena y el que obedece es un sistema abierto. Pensar que hay alguien (la élite) que cuida al pueblo de modo paternalista, no despótico, y que los buenos obreros son honrados si cumplen lo que se les manda, es homeostático, éticamente falso, y además una estructura social estúpida. Para mandar hay que ser fuerte pero también para obedecer. Sin duda, sólo sabe mandar quien sabe obedecer; asimismo, sólo sabe obedecer quien sabe mandar.
Dice Aristóteles que el ordenar y el obedecer son alternativos: el que obedece emite también una orden. La orden no es nunca unilateral, sino compartida. Por eso, la sociedad, éticamente, no se divide entre los que mandan y los que obedecen, sino que su consistencia se logra con la relación de los que emiten la orden y los que ordenan obedeciendo. De esta manera, mandar y obedecer son una alternativa positiva, seguida por alternativas también positivas. Además si las relaciones son unilaterales, no se puede mejorar ya que el sistema no es abierto. Por ser el hombre un sistema abierto, realmente manda el que obedece, si el que manda es suficientemente listo. La ética no es para los tontos.
En un sistema homeostático hace falta la dualidad estímulo-respuesta, hay que corregir. En la ética, el que no corrige la orden no es fuerte, no sabe mandar. La vida social éticamente considerada es un sistema de correcciones recíprocas (no de mesas de negociación); sólo así el sistema es abierto. De esta manera, la consistencia de la sociedad enfocada éticamente no es algo para conformistas: exige gente activa que se interrelaciona y corrige en reciprocidad. Sólo así la sociedad no se paraliza. Si ser ético no es ser perfectible, no significa nada.
Por eso, los que comentan la ética clásica, como Aristóteles, dicen que la recta razón es la racionalidad práctica corregida: No se puede acertar de modo unilateral; la razón ética no es fija, sino que estriba en la corrección; pero la corrección no es para un ajuste, sino para conseguir la perfección de todos. De esta manera, el que no sabe rectificar no descubre alternativas ni es ético.
El hombre éticamente considerado es un sistema abierto de manera que la consistencia social también lo es. El sentido ético profundo de las correlaciones entre los seres humanos, sin el cual la sociedad se debilita, es la condición sine qua non de la democracia.
Buenas noches, soy María Moral García, alumna ordinaria de 1º de Psicopedagogía.
Me voy a centrar en la relación de la ética con la libertad del ser humano; ésta depende de la libertad del hombre.
Los actos del ser humano no están determinados positivamente, es decir, podemos realizar actos buenos o malos. Según las alternativas que elijamos, actuaremos positiva o negativamente. Somos libres y por tanto, nuestro modo de actuar es libre, pudiendo o no ser éticas nuestras acciones.
En la sociedad civil, tal y como comenta Polo, se ejercitan actos libres; el que sean verdaderamente libres y buenos, depende de la existencia de la ética (sean actos éticamente buenos). Pero las alternativas que se le presentan al hombre, y su adecuada elección depende de su libertad y su adecuado uso de ella.
El criterio personal, la intención de la acción y el contexto en el que se realiza esa acción, han de ser tenidas en cuenta a la hora de tomar una decisión ética. Como dice Polo, “en la medida en que el hombre se comporta éticamente, se perfecciona (negativamente, el que comete injusticia se hace injusto)” quiere decir, que la más alta y mejor actitud en cuanto a realizar un acto éticamente bueno, es perfeccionarse como persona, es el crecimiento máximo.
El hombre tiene libertad, por tanto es dueño de sus actos, y por tanto es a su vez dueño de elegir y realizar un acto éticamente bueno o malo. Dicha realización, le hace ser libre. Esto nos lleva a la existencia de las alternativas en la vida del hombre; su elección, le hace valioso al hombre (pues realizar lo ético, le hace al hombre ser más libre).
Concluyo con la relación de que la ética no garantiza el éxito.
Previamente comento que el hombre, según Polo, se debe perfeccionar en la sociedad. El hombre crece en la sociedad familiar, ahí crece, se desarrolla y se hace valer como persona, se perfecciona; posteriormente se relaciona en la sociedad civil (como vimos en el capítulo de Polo “sociedad familiar y civil”). ¿Por qué entonces la ética no garantiza el éxito? Porque la gente no es ética desde un principio; el fin último del ser humano es ser ético. El tener libertad, posibilita al ser humano ser ético y realizar actos adecuados y buenos.
Gracias, un saludo a todos.
El economista como tal, ve recomendable para el buen desarrollo de la economía que se cumplan ciertos objetivos sociales tales como la ética, pero ello no quiere decir que la ética garantice el éxito conocido como tal, ya que para que la ética pueda llegar a triunfar debería de haber unanimidad entre toda la gente por el bien, basta con que uno solo decida aplicar el mal para que la ética nunca llegue a triunfar al menos a corto plazo.
El texto destaca el carácter inhumano de aquello que impide que lo ético triunfe. Esto sucede precisamente porque la gente, no es realmente ética por sí sola a pesar de que, efectivamente, la ética deriva fundamentalmente de la libertad de cada persona. Es a partir de la libertad del ser humano, donde comienza o no la ética, por eso dice que el triunfo humano reside en alcanzar a ser ético porque nadie es ético necesariamente.
El origen de lo ético de un modo deriva de la aparición de alternativas a través de las cuales el hombre podrá actuar éticamente. Esas alternativas, son las llamadas precisamente alternativas positivas, que podrán ser sustituidas a su vez por una alternativa negativa/falsa, por eso la ética no es del todo exitosa porque no toda alternativa es positiva. El desempeño de dicho tipo de alternativas alejan al hombre de la ética.
El texto además considera el modo de vivir éticamente, como un modo de crecer, de no gastar el tiempo. Considera que si el sujeto que actúa conforme a la ética, nunca perderá el tiempo, sino todo lo contrario, lo gana., pues en todo caso estará usando el tiempo a su favor.
A través de la ética, el ser humano crece como persona y como ser completo, es una forma de hacerse a si mismo al ir adquiriendo más conocimientos y con ello ir perfeccionándose como hombre.
Por eso, el hombre puede llegar a ser calificado como un ser de crecimiento irrestricto, porque es capaz de crecer ilimitadamente. Puede llegar a crecer todo lo que se proponga, pero nunca en un sentido orgánico, sino interiormente como persona, como ser.
Ante tal afirmación, podemos llegar a confirmar que el ser que precisamente actúa éticamente y por lo tanto va creciendo personalmente como tal, nunca muere sin sentido. U muerte nunca adquirirá un carácter absurdo, sino todo lo contrario, mientras que el que se aleja e la ética a lo largo de su vida, no solo su muerte no logra un sentido, si no que morirá incluso antes de que suceda su muerte natural, ya que habrá perdido el tiempo. Puesto que la ética no solo permite al hombre aprovechar su vida y su tiempo si no que crea al hombre.
La ética convierte al “hombre” en hombre. La ética permite cubrir todos los instintos naturales del hombre e incluso los refuerza, de ahí que la ética sea la clave de la consistencia social. Sin ética, el hombre nunca irá a más, pues la sociedad se derrumbaría. Ya que la ética permite el crecimiento y por lo tanto el perfeccionamiento del hombre.
El economista como tal, ve recomendable para el buen desarrollo de la economía que se cumplan ciertos objetivos sociales tales como la ética, pero ello no quiere decir que la ética garantice el éxito conocido como tal, ya que para que la ética pueda llegar a triunfar debería de haber unanimidad entre toda la gente por el bien, basta con que uno solo decida aplicar el mal para que la ética nunca llegue a triunfar al menos a corto plazo.
El texto destaca el carácter inhumano de aquello que impide que lo ético triunfe. Esto sucede precisamente porque la gente, no es realmente ética por sí sola a pesar de que, efectivamente, la ética deriva fundamentalmente de la libertad de cada persona. Es a partir de la libertad del ser humano, donde comienza o no la ética, por eso dice que el triunfo humano reside en alcanzar a ser ético porque nadie es ético necesariamente.
El origen de lo ético de un modo deriva de la aparición de alternativas a través de las cuales el hombre podrá actuar éticamente. Esas alternativas, son las llamadas precisamente alternativas positivas, que podrán ser sustituidas a su vez por una alternativa negativa/falsa, por eso la ética no es del todo exitosa porque no toda alternativa es positiva. El desempeño de dicho tipo de alternativas alejan al hombre de la ética.
El texto además considera el modo de vivir éticamente, como un modo de crecer, de no gastar el tiempo. Considera que si el sujeto que actúa conforme a la ética, nunca perderá el tiempo, sino todo lo contrario, lo gana., pues en todo caso estará usando el tiempo a su favor.
A través de la ética, el ser humano crece como persona y como ser completo, es una forma de hacerse a si mismo al ir adquiriendo más conocimientos y con ello ir perfeccionándose como hombre.
Por eso, el hombre puede llegar a ser calificado como un ser de crecimiento irrestricto, porque es capaz de crecer ilimitadamente. Puede llegar a crecer todo lo que se proponga, pero nunca en un sentido orgánico, sino interiormente como persona, como ser.
Ante tal afirmación, podemos llegar a confirmar que el ser que precisamente actúa éticamente y por lo tanto va creciendo personalmente como tal, nunca muere sin sentido. U muerte nunca adquirirá un carácter absurdo, sino todo lo contrario, mientras que el que se aleja e la ética a lo largo de su vida, no solo su muerte no logra un sentido, si no que morirá incluso antes de que suceda su muerte natural, ya que habrá perdido el tiempo. Puesto que la ética no solo permite al hombre aprovechar su vida y su tiempo si no que crea al hombre.
La ética convierte al “hombre” en hombre. La ética permite cubrir todos los instintos naturales del hombre e incluso los refuerza, de ahí que la ética sea la clave de la consistencia social. Sin ética, el hombre nunca irá a más, pues la sociedad se derrumbaría. Ya que la ética permite el crecimiento y por lo tanto el perfeccionamiento del hombre.
Bueno, en vista de que el blog aún no se ha cerrado, publico pues la última parte de mi resumen:
8. Las relaciones del juego con la ética
El hombre no es un equilibrado. Si lo fuera, no tendría sentido un desarrollo tan prolongado: Las diferencias entre un niño, un hombre maduro y un viejo son mucho más intensas en el hombre que en el animal. El animal, aunque aprende algo, estabiliza rápidamente su aprendizaje y se comporta de modo parecido durante toda su vida. El juego es un modo de aprender y el hombre juega mucho más que el animal. El hombre juega durante toda su vida y, si es ético, juega más cuanto más viejo, porque entonces ha de ensayar con menos tiempo por delante nuevas formas de empleo de energía. El juego lleva consigo un sobrante que se entrena para ser empleado en una línea irrestricta de crecimiento.
Nietzsche sostiene que la forma culminante de la vida es el juego En el Zaratustra, dice que el hombre pasa por tres estadios:
El del camello. Es una forma seria de vida en la cual el hombre pone su propio valor en aguantar cargas.
El del león. Acontece cuando el hombre se harta de poner lo valioso de su ser en soportar cargas y hacerse responsable. Entonces se hace violento, se rebela.
El del niño que juega. Es la forma superior, la cumbre.
En rigor, el hombre debe saber ser responsable de cargas, no dejarse avasallar, y también saber jugar; jugar aúna el sentido de la seriedad más alto, supera la unilateral violencia con el buen humor que despeja la vejez del espíritu. La tragedia de la vida es la vejez del espíritu, es decir, el desistir de crecer. Un niño que no creciera sería un viejo consumado.
El hombre juega, porque, al revés, todo hombre se la juega, de manera que el juego y la responsabilidad no son cosas separadas. Se juega con las cargas, si no abruman. Agobiarse no es un valor ético, y la obediencia forma parte de la ética. El que obedece no sólo acepta cargas. La correcta ratio se ve en la modificación de las órdenes por la alternancia del que manda y del que obedece. La obediencia es una tendencia de la naturaleza humana capaz de fortalecerse, de crecer. Por eso obedecer posee un aspecto lúdico. Si no lo tuviera, sería un estorbo intolerable.
El planteamiento sistémico permite coordinar lo que en Nietzsche aparece desconectado: Un obedecer sin juego no sería el obedecer de un sistema abierto, sino el de un esclavo, que es la imagen pura de la existencia no ética y quien no tomara la obediencia como un cauce de su violencia, no obedecería éticamente. Conclusuón_ No hay una transfiguración sucesiva, sino correlativamente abierta, un crecimiento armónico.
La tendencia a obedecer de la que habla Tomás de Aquino queda radicada en la ética. La característica de un sistema abierto es que las relaciones entre sus elementos son cada vez más intensas e integradas. Los psiquiatras llaman a esto proceso de maduración. Así, entienden por personalidad madura el logro de una conducta equilibrada, no homeostática, sino suficientemente integrada. Sus distintos aspectos juegan unos a favor de los otros, de manera que todos van de acuerdo. Conseguir ese acuerdo es inherente al perfeccionamiento humano. Por otro lado, conviene añadir que la personalidad madura es una integración en marcha, no un parón. Tristemente, las personalidades maduras no abundan en la actualidad; se advierte un proceso de desintegración. El hombre actual, reclamado por diversas instancias, en vez de mejorar sus tendencias, las empobrece. Es como un carro tirado por caballos que van cada uno por su lado: el carro o no se mueve o vuelca. Desintegradas, las tendencias no se refuerzan unas a las otras ya que es su integración la que supone su fortalecimiento recíproco.
Por otro lado, el que se deja arrastrar por una tendencia nunca logrará fortalecerla. Ejemplos:
El que está dominado por la tendencia sexual, la empobrece o la desvía.
Quien obedece sin alegría no manda.
El que juega sin obedecer es un tahúr.
Un sistema libre, abierto, si se desintegra o se desperdiga, se desorienta y actúa de modo aleatorio, caprichoso; sus alternativas son escasas y desvaídas. Falta de madurez, desintegración, incoherencia inconsistencia, despiste vital, pasotismo, postmodernismo o como se le quiera llamar. Como dice Tomás de Aquino, obrar mal sólo es un signo de libertad, un remanente.
9. La perfectibilidad del hombre: la tendencia a ser mejor
La ética es inseparable del perfeccionamiento humano y se basa en la tesis de que, cualesquiera que sean los avatares ligados con la edad, el hombre siempre puede crecer. Se mejora en la medida en que son buenos los actos, lo cual depende del crecimiento de las disposiciones para esos actos. Tales disposiciones son las virtudes morales. La virtud es la garantía del carácter irrestricto del perfeccionamiento humano. Por eso la ética no reprime las tendencias, sino que las maximaliza.
En tanto que la virtud consiste en el fortalecimiento de las tendencias humanas, sería equivocado considerar las virtudes cada una por su lado: tienen que constituir, a su vez, un sistema, ya que si no estuvieran conectadas unas inclinaciones chocarían con otras, y sería imposible el verdadero crecimiento.
La ética es la condición de consistencia de la sociedad civil. Las virtudes son radicales humanos desde los cuales la sociedad es posible, de manera que la sociedad tiene su fundamento en virtudes que vertebran las tendencias humanas.
Por último, me gustaría decir que en este último apartado no he comentado nada acerca del trilema porque por más que leo los epígrafes correspondientes al mismo, no consigo conectar unas ideas con otras y entender el sentido global. Espero poder aclararlo durante el seminario.
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