En el último comentario del post anterior, indiqué algunas características que conviene que tengan las intervenciones que vais realizando:
1. Que se refieran a los argumentos del texto de Polo -no sólo al primero, lógicamente-Una vez recordados estos criterios, introduzco el capítulo, muy breve, que trabajaremos esta semana: la economía: una ciencia sobre alternativas.
2. Que muestren lo más destacado a vuestro juicio o las dudas que os ha despertado.
3. Que pongan de manifiesto que conocéis las intervenciones de vuestros compañeros.
4. Y todo ello con claridad y brevemente.
Creo que es interesante caer en la cuenta de la conexión entre dinero y su "función lingüística", ligada a la sociabilidad humana. Volvemos con ello a la cuestión de los conectivos sociales que ya aparecieron en el capítulo anterior aunque ahora visto desde otra perspectiva. La conexión entre économía y libertad también se aborda en el capítulo... entre otras muchas cosas.
Os dejo a vosotros la explicitación de los diversos argumentos.
Un cordial saludo



37 comentarios:
Este capítulo es una continuación del anterior; en él se analiza la relación e importancia que tiene la economía en la sociedad civil y viceversa. Me parece cada vez más clara la idea del porqué de los problemas que sufre la sociedad civil de hoy en día.
ALTERNATIVA-INTERCAMBIO-ECONOMÍA
La primera idea que se desprende es que la economía puede existir gracias a la naturaleza social del hombre, si el hombre no tuviera necesidad de relacionarse fuera de su familia no cabría la economía. En el capítulo anterior se comentó que el comercio surge en el momento en que el hombre tiene que relacionarse con otras familias que no son la suya, estas relaciones dan lugar al intercambio pero este intercambio a su vez se genera porque previamente ha habido unas alternativas y a su vez cada intercambio genera nuevas alternativas; de ahí que Polo diga que la economía no se puede ver como la ciencia del intercambio sino que en realidad la economía se basa en las alternativas.
LENGUAJE Y DINERO
Me ha parecido muy interesante el apartado que dedica al dinero ya que nunca había imaginado que el dinero tuviera relación con el lenguaje, me ha hecho reflexionar sobre la relación que tiene en el ser humano la capacidad social con el lenguaje y como esto se puede apreciar en educación. A medida que el desarrollo del lenguaje de un niño avanza le es posible relacionarse mejor con los de su entorno, de ahí que un niño hasta los tres años este en una etapa denominada “egocentrismo”; por otro lado la necesidad de comunicarse del hombre es tan grande que si no lo puede hacer a través del lenguaje oral lo hace a través del escrito, los gestos,... Vemos su importancia desde el mundo de los sordomudos con su lenguaje de signos. Al pensar en la importancia que tiene el lenguaje me ha venido a la memoria la impotencia que siente un niño, un anciano, un enfermo cuando no se pueden comunicar y no consiguen transmitir a los demás sus necesidades. Es evidente la importancia del lenguaje en la comunicación. Por otro lado también es clara la idea de que para que pueda realizarse un cambio en necesario que previamente haya existido una comunicación. Muy bien explica Polo como a medida que los intercambios son más abundantes y la sociedad civil se vuelve más compleja tiene que surgir el dinero; surge como “medio” de comunicación, como si se tratara de un lenguaje, de ahí que el autor hable de la “función lingüística del dinero”
DINERO Y SOCIEDAD
El dinero no solo sirve en una sociedad civil concreta sino que es válido de forma universal. Hoy en día, en una sociedad tan compleja como la nuestra hemos llegado a unos límites donde todo se consigue con dinero. Le hemos dado tanta importancia al dinero que hemos perdido de vista muchos valores importantes; creo que en la medida en que el dinero ha cobrado importancia, el lenguaje en sus distintas manifestaciones la ha perdido; y el hecho de que el lenguaje se empobrezca y se pierda como medio de comunicación con los demás influye directamente y de forma negativa en el ser humano; también es este un motivo de desnaturalización del hombre. Polo se refiere a la pérdida de consistencia de la sociedad en la medida en que ésta se vuelve más compleja.
SOCIEDAD CIVIL Y SOCIEDAD FAMILIAR
La familia no es una estructura compleja y al estar basada en la gratuidad y ser algo innato en ella no corre el mismo riesgo que la sociedad civil, pero sin embargo se puede ver afectada en el momento en que la propia sociedad civil actúa en contra de sí misma. Aquí es donde vuelve a aparecer la ÉTICA como solución a la inconsistencia de la sociedad civil.
Por más que lo intento, me cuesta ser breve ¡se puede apreciar en mi comentario anterior! ; prometo que este no será tan largo.
DESARROLLO Y NECESIDADES
El apartado de la asignación de recursos y las leyes económicas también me ha parecido muy interesante sobretodo aquello que se refiere a las necesidades del hombre, es aquí donde he encontrado solución a las dudas que surgían en el tema III sobre el tipo de necesidades. El hombre desde sus comienzos posee unas necesidades elementales pero para cubrirlas no necesita de las relaciones que se dan en la sociedad civil, es en función del grado de desarrollo cuando el hombre inventa necesidades; esto es muy palpable si nos fijamos en sociedades menos desarrolladas que la nuestra. Me parece muy importante la idea que transmite Polo cuando hablando de las necesidades remite a la VOLUNTAD. El hombre inmerso en la “sociedad de comercio” pasa a la “sociedad de consumo”, donde no hay medida y el hombre lo único que hace es inventar continuamente nuevas necesidades; hay que tener en cuenta que el hombre que cae en esta ruleta de la necesidad continua no podrá encontrar la felicidad, nunca estará a gusto con lo que tiene o siente, siempre tendrá la necesidad de más. De ahí la importancia de la voluntad junto con la inteligencia para dominar estas necesidades; y como dice Polo: “Hay muchas cosas de las que se puede prescindir”. Esta frase nos puede llevar al ejercicio de la libertad, hay cosas que aunque en un principio me parecen necesarias me doy cuenta de que no son imprescindibles; creo que hoy en día no se sabe distinguir lo que es necesario de lo que es imprescindible, de tal forma que todo se ha vuelto imprescindible para el hombre de nuestra sociedad.
ECONOMÍA Y ASIGNACIÓN DE RECURSOS
Como bien explica Polo, la economía no es lo que da consistencia a la sociedad; asigna recursos, expone unos posibles procedimientos para alcanzar los objetivos y explica lo que puede suceder si no se cumplen, pero no entra en valoraciones, tampoco es la que plantea los objetivos. Los objetivos los propone el ser humano al igual que la valoración ética de los procedimientos; a veces los objetivos pueden ser buenos pero los procedimientos no, en otras ocasiones nos podemos encontrar con que los objetivos que se persiguen son incompatibles.
En este denso capítulo Polo realiza un exhaustivo repaso al origen de la economía, su condición de intercambio e importancia en la sociedad como conectivo social, y las leyes “inexorables” económicas.
Aunque Polo comienza señalando que Adam Smith, considerado el sistematizador inicial del pensamiento económico, escribió una obra importante, realmente son dos, y sigo en esto el libro del eminente Rafael Termes: Antropología del Capitalismo: hay que leer conjuntamente la Riqueza de las Naciones a la luz de la Teoría de los Sentimientos Morales, pues es en esta última obra donde Adam Smith da luces sobre su pensamiento, tan traído y llevado sobre el propio interés y la mano invisible (no hay que olvidar que Adam Smith es profesor escocés de Filosofía moral). Polo señala que la economía es considerada un intercambio y para ello necesita de alternativas. Sin alternativas, la economía es imposible. El hombre va descubriendo alternativas, si el hombre no funcionase con alternativas, tampoco intercambiaría. Aparece aquí otra vez el tema del valor (que ya mencionamos en el capitulo anterior). El precio es un modo de conectar alternativas. La alternativa consiste en que yo tengo tanto de un producto y otra persona tiene tanto de otro. Yo prescindo de una parte de mi producto a cambio de una parte del producto del otro. Así aparece el mercado como organización de alternativas.
Como todo proceso social sigue un cauce hablado, escrito u otro distinto, para que haya intercambio de cosas es imprescindible la comunicación. A medida que el mercado ha ido creciendo el hombre ha creado el dinero. El dinero es el medio universal de transacción; los bienes se intercambian a través del dinero. El malogrado Ricardo Yepes hablaba del dinero como universalidad sustitutiva y por tanto adquisitiva y definía la auténtica antropología económica del hombre como “multiplicar los recursos del hombre, su riqueza y sus bienes”. A mí esto me recuerda la simbología de las arras en las bodas. Monedas (dinero) que los novios intercambian como símbolo de los bienes que van a compartir. El Antiguo Testamento habla de arras como algo que prueba o compromete una palabra dada. Representan el compromiso adquirido por los contrayentes. Polo explica: “El dinero es la cosa con la cual el hombre universaliza sus comunicaciones transactivas estableciendo equivalencias valorativas. Por tanto, la función del dinero es lingüística”. Polo explica breve y claramente la historia del dinero, que es bien conocida en la ciencia económica (no añade nada nuevo) y recuerda algo bien sabido: el sistema funciona porque la gente se fía de él. Sin la confianza la banca es imposible. Y ello es lingüístico, porque la confianza es comunicativa, social. Que se lo expliquen a los Estados y la crisis de liquidez mundial por la desconfianza en el sistema.
../..Más adelante Polo alude a la importancia de la sociedad. La sociedad familiar es de suyo consistente, sin embargo la sociedad civil no lo es, pero entonces ¿cómo asegurar la economía?, ¿cuál sería el remedio para esta inconsistencia social? La respuesta se encuentra en la ética, sólo el necio confunde valor y precio, dice Machado y como ya mencionó Polo en el capítulo anterior, la ética es libre, se puede querer ser ético o no quererlo, según la voluntad de cada uno.
La asignación de recursos es la base de la economía. Asignar recursos es emplear los bienes y las capacidades con que se cuenta de acuerdo con alternativas. Entre estas asignaciones sobresalen las que tienen que ver con la formación de los precios, pues la asignación de recursos da lugar también a la formación de precios.
Polo habla del riesgo de la complejidad del sistema, en cuanto que puede actuar contra sí misma, citando a Juan Pablo II y dos temas: la deuda internacional y el consumismo. Aunque se queda corto, como se refleja en la encíclica Caritas in veritate, cuya glosa ocuparía un extensísimo libro (sirva como botón de muestra: la biotecnología contra la vida, las instituciones supranacionales, la desregulación de la actividad financiera, la movilidad laboral, etc.), los dos ejemplos son certeros. Si recordamos el libro La Persona humana y su crecimiento, Polo arranca el capítulo “La exageración de lo necesario” con una cita chispeante de Grouxo Marx: “he lograr llegar desde la nada a un estado de extrema miseria”, es decir, hemos llegado a la sublimación de la trivial, a una sociedad hiperconsumista y subdesarrollada desde el punto de vista de su cohesión ética. Discrepo ligeramente frente a mi entendimiento del comentario de Maribel García de que la sociedad de consumo sea mala per se, pues el hombre necesita el lujo, lo superfluo, el adorno, pues le distancia de las necesidades materiales, al estar abierto a la belleza, el esplendor de la verdad. Pienso más bien que ese aumento del lujo debe ir en consonancia con el aumento de la ética. No demonizo al consumo, sólo le pido que no haya hipertrofia del consumo con enanismo espiritual.
Resumiendo, Polo explica que “la economía enseña a un tomador de decisiones los objetivos no compatibles, en una situación dada, con una determinada asignación de recursos”. Pertenece a la filosofía ética la tasación de los objetivos. Por tanto, concluye, “la economía no es una ciencia de objetivos, sino de prerrequisitos. Hoy conviene añadir que técnica y ética (el facere y el agere) guardan relaciones más estrechas que las admitidas por los antiguos, por cuanto ambas son integrantes del actuar humano”.
Belén, me parece interesantísimo poder contestar a tu comentario. Cuando me refiero a consumismo estoy hablando de la tendencia INMODERADA a adquirir, gastar o consumir bienes, que no siempre son necesarios. Y no sé si estarás con migo pero todo aquello que no es moderado creo que no es bueno para el ser humano. Estoy de acuerdo en que el hombre tiene que cubrir sus necesidades e inventar unas nuevas, pero siempre regidas por la inteligencia y la voluntad. ¿Qué es lo que sucede hoy en día en nuestra sociedad? La gente se ha acostumbrado a vivir por encima de sus posibilidades, en muchos casos se han creado necesidades innecesarias y ahora, en el momento en el que pasamos por una crisis económica, mucha gente se siente frustrada al no poder seguir con el ritmo de vida que tenía antes. Insisto en la importancia de la libertad, entendiendo ésta como la capacidad de elegir el bien, que no siempre será "lo mejor o lo más bueno".
También me parece importante distinguir belleza de lujo, son dos términos que no tienen porque ir unidos. Lo superfluo, a mi modo de entender, no sirve para nada; creo que lo superfluo siempre sobra.
El hombre vive socialmente en el tiempo: descubre alternativas y se organiza en intercambios. Son estos intercambios los que estudia la economía, y las alternativas son las que hacen posible esta ciencia. Nos habla Polo del precio como conector de alternativas y del mercado como la organización de dichas alternativas, que puede ser de muchas formas.
El lenguaje es propio de la sociabilidad humana y se manifiesta hablado, escrito y con gestos y expresiones. Para que haya intercambio de cosas se necesita la comunicación. Y cuando el hombre necesita saber a que atenerse en las transacciones crea el dinero, siendo un símbolo de otras cosas y teniendo una equivalencia de valores. Es fundamental ver aquí la función lingüística del dinero. En el punto en el que Maribel García habla del lenguaje y el dinero yo iría un poco más allá. No es que el lenguaje haya perdido importancia proporcionalmente a la importancia del dinero, si no que en algunos campos es el dinero el medio de comunicación y de ahí esa pequeña conciencia social que se respira en la que el dinero lo consigue todo.
La historia económica es paralela a la complejidad de la sociedad: del trueque al dinero como protagonista frente a otros conectivos llegando a situaciones de riesgo: el efecto boomerang que produce el descenso de las motivaciones humanas y de la coherencia social. Es evidente en este punto como el conectivo social “debe de ser asunto de la ética”, para unir y mejorar, permitir avanzar.
El hombre desarrolla actividades económicas sin las cuales la sociedad civil no se puede comprender. Afronta sus necesidades encontrando oportunidades y alternativas. Algunas necesidades son elementales y se podrían resolver sin la sociedad civil. Otras dependen de nuestra voluntad. Es la voluntad un punto clave en lo referente al hombre. Si la voluntad se educa no habrá que renunciar a las motivaciones humanas ni a la creación de necesidades, si no que el hombre sabrá estar en ese término medio necesario para la sociedad civil y su desarrollo.
La asignación de recursos es la base de la economía. Asignar recursos es emplear los bienes y las capacidades que se tienen de acuerdo con alternativas y esto siempre funciona con unas reglas. Entre ellas destacan las que tiene que ver con la formación de precios. El hombre puede asignar como quiera pero las leyes de asignación siempre se cumplen (Si gasto mas en una cosa , tengo menos para la otra) A veces intenciones y decisiones no están de acuerdo. Hay incompatibilidad de objetivos. La economía partiendo de unos datos enseña al que va a tomar decisiones los objetivos incompatibles con una determinada asignación de recursos.
¿Pero qué criterio o ley se sigue para saber en que hay que gastar más? Se puede pensar que la lógica: si hay más necesidad pues más gasto; pero si es así de sencillo ¿por qué es un tema tan conflictivo la asignación de recursos? Es evidente que este reparto en una sociedad es mucho más complejo y como en la ética podemos encontrar apoyo a esta cuestión.
Una vez más me ha sorprendido la lectura del capítulo, nunca me había parado a pensar en la economía de esta manera. La relación que tiene con la antropología y con el lenguaje; si el hombre no fuera naturalmente social, la economía no existiría y si desaparece el lenguaje, desaparece la sociedad. También dice que el sistema bancario funciona porque la gente se fía de él y sin la confianza la banca es imposible y ello es lingüístico, porque la confianza es comunicativa, social.
Quisiera resaltar lo que dice Juan Pablo II sobre el efecto boomerang; pone de ejemplo la deuda internacional y el consumismo que es uno de los mayores males de la sociedad actual, según creo. A este respecto, recomiendo a todos la lectura pausada de la encíclica de Benedicto XVI, Caritas in veritate, donde habla de una manera revolucionaria, acerca de los problemas que existen en la economía actual por culpa de una mala gestión de los gobiernos y las empresas. ¡Es muy interesante!.
Estoy de acuerdo con N. Cebrián en la parte que dice que si la voluntad se educa no habrá que renunciar a las motivaciones humanas ni a la creación de necesidades, si no que el hombre sabrá estar en ese término medio necesario para la sociedad civil y su desarrollo. Lo veo complicado por el consumismo que nos rodea, pero sería perfecto.
Para terminar resaltaría la importancia de la ética en la valoración de los objetivos, sin la cual no tiene carácter social. Por eso una antropología que no tenga en cuenta la economía es incompleta.
Este capítulo hace referencia a la correlación que tiene que existir entre la ciencia económica como técnica para alcanzar unos objetivos. que tendrán como meta satisfacer las necesidades del ser humano , y que vendrán fijadas por la ética.
El autor dice que el conocimiento de la economía es parte importante para entender a la sociedad civil y al hombre.
La aparición del intercambio es consecuencia de la naturaleza social del hombre y que ha llevado a los sujetos a relacionarse en el mercado como medio para organizar alternativas. Y esa relación no sería posible sin la comunicación.
A través de la comunicación entre sujetos se llega a un acuerdo en el mercado sobre el precio del bien y este será abonado con dinero.
En esta parte del capítulo ser ve la evolución del dinero hasta la actualidad; desde el dinero mercancía hasta el dinero bancario; pero todos tienen el común las características de ser un medio generalmente aceptado para transacciones, como unidad de valoración y forma de acumular riqueza.
Creo que cuando Polo habla de la confianza , “como inseparable de la veracidad: no mentir y saber de qué se habla” se podría aplicar a una parte de la crisis que estamos soportando actualmente; ese dinero que ha desaparecido y que generó y genera desconfianza en todos los inversores, que miran con recelo a esos custodios de sus ahorros, SIN VERDAD no existe la CONFIANZA.
Por eso cuando la sociedad civil, como dice Juan Pablo II, consume en exceso, no alcanza la situación de bienestar, sino que produce el descenso cualitativo de las motivaciones humanas. Creo que hace referencia a la desorientación del ser humano y que puede tomar decisiones negativas que le destruyan; por eso la importancia de unos gobiernos que actúen de forma responsable y que actúen con ética para corregir las posibles desviaciones. Habrá que perseguir la consistencia social, mediante la ética.
La economía busca satisfacer necesidades mediante alternativas y oportunidades, pero en muchas ocasiones se inventa esas necesidades y como los recursos para satisfacerlas son limitados debe establecer sus diferentes alternativas y sus consecuencias.
Es muy ilustrativo el ejemplo de las canoas y la mantequilla. ¿Quién determina cuantos bienes hay que producir de uno u otro bien? Es el hombre, indica que objetivos pretende y la economía, con los factores de los que dispone, propondrá las alternativas que se pueden alcanzar.
De ahí que la técnica y la ética tengan una relación tan estrecha que determinan la consistencia social.
Me gustaría comentar la importancia que tiene hoy en día la TIC en la creación de esa consistencia social, porque los avances en tecnología hacen que la comunicación sea global y los intereses cada vez más homogéneos. Tenemos todo a la distancia de un “click” y obtenemos gran cantidad de información de forma rápida y ¿es información veraz? Si no lo es ¿Puede imponer necesidades que destruyen la familia y con ello la sociedad civil? Emplear los recursos para necesidades tecnológicas no facilita que cada vez mas la comunicación familiar del “tu a tu” desaparezca.
Y otro punto importante, creo que desde el punto de vista profesional nos vemos afectados por una visión económica el tiempo empleado en formación, trabajo, investigación... tiene muchas veces una connotación secundaría que olvida las relaciones innatas de los que se alimenta la familia. Preferencia de lo material por encima de miras más altas, hay una distorsión de nuestros objetivos.
En este capítulo trata Polo la relación del hombre y la economía desde una perspectiva social.
Vuelven a aparecer las alternativas como posibilitadores de la economía. Sin alternativas nuevas la economía se estanca. El hombre se va organizando según alternativas. Destaca el autor la importancia de la consideración de la naturaleza social del hombre. La economía se basa en el intercambio y ésto es posible por las alternativas.
El homre es naturalmente social porque havla, el diálogo marca la existencia social del lenguaje. Aquí arranca el origen de la economía, un punto de partida muy interesante, en el cuál, el lenguaje expresivo da pie a los intercambios y esos intercambios a la aparición del dinero. Nos explica Polo como, para evitar el riesgo de ser robados en la antigüedad, en las transacciones económicas aparecieron los equivalentes a los bancos de hoy día.
Ellos custodian el oro y el papel sustituye su valor.
LLegando ya a nuestra época se analiza desde un punto de vista ético, algunos conflictos o fallos de la economía actual.
El papel y la importancia de la familia son fundamentales en la sociedad civil. La socidad civil es natural al hombre y puede erosionar la familia.
Se hace referencia a una ecíclica de Juan Pablo II en su visión de la economía internacional, explotación salarial, soliradidad.... dónde también se critica el consumismo y la deuda internacional. Que cierto es que lejos de alcanzar una situación de bienestar mayor, nos lleva el consumismo a un descenso cualitativo de las motivaciones humanas. Para los católicos es un apartado que nos hace reflexionar. Habla Polo de la ventaja de reducir nuestras necesidades, como vía para alcanzar un mayor bienestar. Por todo lo escrito, es indudable la mirada a la economía desde la antropología.
Encontramos en el capítulo la consideración de la economía como fuente de alternativas e intercambios sociales constantes y persistentes en el tiempo con motivo, una vez más de la exitencia de necesidades en el hombre y así en la sociedad.
La comunicación se presenta una vez más como un medio imprescindible en el hombre, en este caso para "organizar las alternativas y los intercambios" mediante el diálogo. Esta comunicación se materializa y concreta en forma de dinero el cual establece valor a las cosas. Además este es la alternativa más básica mediante la cual aparecen muchas oportunidades, lo que tienta al hombre a creerlo como el "resumen de poder de las cosas".
Enlazo de esta forma con lo que dijo Juan PabloII sobre el consumismo y el "efecto boomerang".
Creo que el error esta en confundir los medios con los fines; "el fin no es tener, sino el ser". Por eso se me ocurre cuando Polo habla de "necesidades" del hombre como aspectos de su vida, (a mi modo de ver triviales y superficiales) a cubrir a medida que se desarrolla, lo que se entiende como algo positivo yo me pregunto:
¿no será que el hombre sólo tiene una necesidad que es la de su propia autorrealización y perfeccionamiento, y el resto de "necesidades" no son más que caminos equivocados que nos llevan a más necesidades y vueltas en círculo?
y ¿no debería de ser que a medida que el hombre evoluciona o "se desarrolla" como dice Polo, debiera de tener menos necesidades? Quizá sea más apropiado hablar de aspiraciones y no de mera necesidad, pues la satisfacción de éstas, es un aspecto relativo en cada persona y realidad.
Este capítulo de Polo destaca como el hombe vive en una comunidad porque es sociable por naturaleza. Y está dotado de lenguaje, para hacer posible la comunicación. Los gestos complementan y refuerzan la palabra. En el ámbito de la educación es de gran importancia la influencia de un gesto, una sonrisa, una mirada ...pues sirve de gran apoyo para motivar, alentar, aumentar la autoestima...De esta forma también existen intercambios a través de la comunicación expresiva.
Por eso puede afirmarse que la capacidad de comunicarnos mediante signos linguísticos es la base de la sociedad. El intercambio de comunicación permite la organización y el avance social. El intercambio de productos, el trueque, surge de forma natural.
Una de las instituciones sociales más influyentes es la banca. Los banqueros son un servicio de utilidad y ayuda en los intercambios. Polo dice que se basa en la confianza. Pero hay que recordar que mientras las grandes empresas pueden contar con ese factor, los individuos o instituciones modestas no aspirarán a obtener ningún crédito si no están perfectamente avalados por gentes solventes.
Como nos recuerda Mónica Urdiales, Benedicto XVI en su última Carta, Cáritas in veritate, afirma: "Hace tiempo que la economía forma parte del conjunto de los ámbitos en que se manifiestan los efectos del perniciosos del pecado. Nustros días nos han ofrecido una prueba evidente... Además, la exigencia de la economía de ser autónoma, de no estar sujeta a "injerencias" de caracter moral ha llevado al hombre a abusar de los instrumentos económicos, incluso de manera destructivas". Nuestro autor asegura que "la sociedad puede funcionar en contra de sí misma".
La familia se inserta en una sociedad civil, que le ofrece alternativas para su desarrollo y tiene que cubrir sus necesidades fundamentales. Pero la sociedad de consumo crea necesidades ficticias e intenta cubrir con los bienes materiales el vacío con el que a veces se encuentra.
Concluyendo: la antropología ha de contar con alternativas de la economía, pero también de acuerdo con Polo en que los datos económicos no puden bastar para explicar lo que es el hombre.
Muchos comentarios acertadísimos. Muy interesante la reflexión de Elena .
Un cordial saludo.
Partimos de que se ha entendido al hombre como un ser económico. Puesto que si el hombre no se relacionase no habría economía. Como hemos leído en capítulos anteriores el hombre vive socialmente en el tiempo y descubre las alternativas, si el hombre no funciona con alternativas (como muy bien explica Belén), tampoco intercambia. Un modo de conectar estas alternativas es el precio y esto nos lleva a que el mercado es un organizador de alternativas.
Al igual que le ha pasado a Maribel, para mi ha sido toda una sorpresa ver la conexión que existe entre el lenguaje y el dinero. El diálogo es muy importante, tanto, que marca la existencia social del lenguaje. Sin lenguaje no habría sociedad. Para que haya intercambio antes tiene que existir una comunicación. La necesidad de regularizar esos intercambios es a través del dinero, motivo suficiente para crearlo. El dinero es una figura de poder.
La existencia de exceso de poder ligado a veces a otras cuestiones hacen que la sociedad pueda funcionar en contra de sí misma. A diferencia de la familia, la sociedad civil es inconsistente. Como respuesta a esta inconsistencia encontramos la ética. La consistencia social es un asunto ético.
En cuanto al tema de las “necesidades”, me confirmo en que el hombre forma la sociedad civil, en parte, en función de las necesidades. Pero la cuestión que plantea Elena, me hace reflexionar. El hombre se intenta superar por naturaleza y se plantea un objetivo detrás de otro, esto hace que tenga nuevas necesidades, me cuesta creer que a medida que el hombre crezca vaya teniendo menos necesidades. Puesto que el nivel de superación será mayor, a mi parecer seguirán siendo necesidades, puesto que ya no se conformará con lo anterior, y esto tomará más importancia.
Muy buenos comentarios. Maribel García, la verdad es que tocas muchos puntos y con gran acierto. Belén Hernández, me alegra que cites a Termes: fue uno de los grandes, sin duda. Por cierto, parece que has estudiado económicas... muy acertado. Y estoy de acuerdo contigo en el comentario relativo al "lujo"... absolutamente de acuerdo. El lujo es el regalo, una superabundancia. Es subrepasar lo estrechamente necesario. Es la liberalidad; aunque también es verdad que puede malograrse, pero no es necesario que así ocurra. Conectando con el comentario de N Cebrián respecto al lenguaje y el dinero por un lado, y la referencia a la Caritas in veritate, creo que un resquicio interesante es el del "principio de gratuidad", donde se supera el mero intercambio, el dinero no lo es todo y aparece la interioridad humana "sobreabundando" generosamente. Ese elemento se destaca como dinamizador indispensable en las relaciones económicas, como la alternativa que ha pasado desapercibida -este comentario es, lógicamente, para quien conozca el texto de Benedicto XVI, aunque parece que sois muchos-. La verdad es que, leyendo la encíclica pensaba constantemente en Polo: tienen muchísima relación.
En cuanto a la pregunta que lanzas, creo que el problema fundamental para resolver las prioridades en la asignación de recursos están ligados a trilema hiatrogénico: todo estado, todo individuos. También en la encíclica se señalan vías análogas a las de Polo: sociedad civil, sociedades intermedias, redefinir el principio de subsidiariedad, etc. En último término la articulación ciencia económica-ética es la clave, como señalan también Mónica Urdiales y Blanca González M. Blanca llevas razón en el carácter ambivalente de la técnia en general y de las TIC en particular. La globalización puede ser una oportunidad o una amenaza... eso depende de la ética, de la libertad humana.
Elena Álvarez, a lo que estás apuntando es al sentido último de la libertad misma, la libertad de destinación; algo que está más allá de las oportunidades y las alternativas tal y como aparecen en el ámbito económico. Aquí se destaca la libertad humana, pero aún hay más. Creo que eso es lo que echas en falta: pero está en el capítulo IX y X.
Bueno, disculpad. He de irme. Seguiré con vuestros comentarios. Espero que os ayuden a mirar el mundo con mayor profundidad...
Un cordial saludo
En este capítulo, el autor describe una nueva faceta del ser humano: “el homo oeconomicus”. El hombre al ser un ser social y manejar las diversas alternativas con las que cuenta en su día a día, desarrolla fenómenos como el intercambio de objetos, personas… y conceptos como el precio de una cosa o servicio. Y ese abanico de intercambios y de alternativas, es el centro de estudio de la ciencia económica.
El carácter social del hombre hace posible que existan estos intercambios y elecciones de alternativas que van delimitando el comportamiento de las personas; y lo que da cuerpo a la economía y al mercado. Una de las herramientas con las que cuenta el ser humano, que le diferencia de los animales, y que es facilitador en sus relaciones interpersonales, es el lenguaje; a parte de posibilitar al hombre de un mecanismo de comunicación, el lenguaje desarrolla la capacidad de realizar relaciones simbólicas. El dinero, que es uno de los aspectos que estudia la economía, es fruto: por un lado, de esta capacidad de abstracción, y de otorgar valores a conceptos que en si mismo no lo tienen - Un trozo de papel con unas dimensiones determinadas y de un color concreto, tiene un valor económico que no está en relación a su coste de producción y de materias primas, sino está fijado por una valoración simbólica que la sociedad en ese momento le ha otorgado-, y por otro, de sustituir un objeto, producto o servicio por otra cosa.
Los hombres forman la sociedad civil, en parte, al objeto de satisfacer sus necesidades. Aunque a la vez, en su interrelación con otros hombres, le surgen otras. Por lo que, las necesidades también se inventan (recordamos que el hombre es un “solucionador de problemas”, pero, a la vez, es el principal generador de los mismos). Hay necesidades humanas no sentidas por muchas personas; depende de su grado de desarrollo. A la vez, no se puede afirmar que el hombre sea un animal de necesidades, porque es imposible hacer un enumerado fijo de necesidades y de la forma de satisfacerlas. Existen necesidades elementales como comer o beber, que se podrían resolver sin la sociedad civil. La articulación de experiencias de carecer, de posesión de capacidades y de objetivos por alcanzar, y de ejercer acciones en orden a ellos, remite a la voluntad
Para cubrir gran parte de estas necesidades el hombre debe de articular una serie de recursos, para ello, ha tenido que valorar todas las alternativas posibles. En esos mecanismos de reclutar recursos y elegir alternativas andan de tras de ellos una serie de reglas y leyes que son las que la economía se encarga de estudiar. Estas leyes no delimitan la libertad del hombre a la hora de actuar, sino que describen los fenómenos que suceden cuando el hombre actúa de una determinada manera. Pero como de todos es sabido, por lo general, no hay una “ilimitación” en la obtención de recursos y su posterior utilización para cubrir necesidades; es entonces cuando entra en juego los valores éticos. La economía nos dice qué es lo que puede ocurrir si el hombre actúa de una determinada manera, pero es la ética la que le posibilita el dotarse de una serie de valores que le permitan alcanzar la mejor alternativa.
La verdad es que este capítulo se me ha hecho algo pesado de leer y me han surgido bastantes dudas. Asi que en parte, gracias a vuestros comantarios me habeis ayudado a despejar algunas.
Me quedo con algunas ideas:
La naturaleza social del hombre sostenida en gran medida por el lenguaje le impulsa al comercio, es decir, al intercambio. Todo intercambio es una actividad económica por lo que el hombre en sí es un ser económico. De ahí, que la antropología se quede "coja" si no estudia también la economía.
Me gusta esta relación de conceptos:
Sin alternativas-IMPOSIBLE la economía
Sin alternativas nuevas- economía ESTANCADA
Me parece que explica bien la situación que vivimos hoy. Esto me lleva a pensar en los manierismos y en la "manía" de resolver nuevos problemas con antiguos patrones.
Estas alternativas estarán conectadas por el precio. Y su organización será el mercado.
Me gusta la semejanza que hace Belén Hernandez con el dinero y el lenguaje de las arras en las bodas.Refleja muy bien lo que Polo narra en el capítulo "el dinero hace las veces de...", que después se describe bien en la historia del dinero. Se empieza a confundir el recibo con el oro mismo.
"La sociedad puede actuar en contra de si misma", dice Polo. Lo que me lleva a preguntarme ¿ Es esto causa de una falta de ética? (Ya que la sociedad civil es un sistema inconsistente en si mismo y lo que le da la consistencia no es la economía sino la ética)
Me quedo con la frase de Machado que ya aparecía en el comentario de Belén. "Sólo el necio confunde valor y precio"
Ya que lo comenta Consuelo me parece interesante hablar del "principio de gratuidad". Es ahí donde aparece el valor de la generosidad. No de lo que te sobra, sino de lo que estas dispuesto a dar sin intercambio a otros.
Por último me uno a la pequeña "polémica" que ha surgido en el punto de las necesidades.
Es difícil establecer dónde está el límite ya que al crearnos necesidades creamos también el sentimiento de no poder vivir si aquello que hemos imaginado. Este punto es el peligroso. Porque tampoco debemos renunciar a la creación de necesidades, sin ellas, no hay avance. Como N. Cebrián bien comenta, si la voluntad humana se educa no habría porque renunciar a la creación de necesidades. Nos pondría en el termino medio que es el que no daña ni destruye a la persona y por lo tanto a la sociedad.
Esta semana me he incorporado tarde al blog, pero así he podido aprender de las aportaciones vuestras. Belen está semana me han parecido muy profundas las cítas que haces de grandes pensadores, incluído nuestro querido Juan Pablo II. gracias.
A mi debido a mi incultura en este tema, me ha parecido todo muy interesante.
Empezando por que como comentaís todos si el hombre no fuera naturalmente social, la economía no existiría. Ya que gracias a las necesidades de unos y otros se produce el intercambio, pero como bien dice Maribel, no solo es un problema de necesidades solamente, como veíamos en el capítulo III, sino de alternativas, el precio es un modo de conectar alternativas, Polo hace aparecer otra vez, el tema del valor. La economía es una ciencia porque el hombre es capaz de alternativas, pero ajustrables. por eso el mercado es una organización de alternativas.
Luego Polo nos dice, y es una gran verdad, que ya Aristoteles dice que el hombre es naturalmente social porque habla, el lenguaje se corresponde con la sociabilidad humana, y como ha dicho Maribel, en la etapa infantil se ve muy bien, ya que todavía en tres años, les cuesta relacionarse, porque su comunicación linguística es muy elemental, pero ya en cuatro y cinco años ,es mucho mas completa,
y es cuando entablan sus primeras relaciones sociales, en las que el lenguaje gestual es muy importante.
Tambien se habla del dinero, que ya Aristoteles lo consideraba como el medio universal de transacción, ya que los bienes tienen su valor, porque se intercambian.
Y Polo nos hace una reflexión sobre la historia del dinero, en la que se ve reflejada la crisis actual, que me ha recordado a el libro que he leído ultimamente "la crisis ninja".
También me ha parecido muy interesante, que nos debe hacer pensar sin ser pesimista, sobre nuestra sociedad actual. Polo nos dice y es verdad, la sociedad civil se ha ido complicando, por lo que nos dice, que hay que formular algún criterio de sistematicidad, o sino estará aquejada de la enfermedad de la inconsistencia de manera inevitable, que es lo que yo creo que está pasando. Pero como siempre no se deja llevar por el pesimismo, sino que aporta soluciones, y aunque la sociedad civil es incosistente, la familia no, es consistente a priori. Y puede hacer mucho para remediar esta incosistencia de la sociedad civil. Y una vez más pone la solución en la ética. Y aquí nuestro papel de educadores de formar a nuestros alumnos y familias en la ética, y mejorara nuestra sociedad.
Sinceramente ningún capítulo se me había hecho tan denso y difícil como éste.
Expondré primero algunas ideas que he podido extraer y agradecería que si me equivoco, alguien me saque de mi error.
1º Importancia y necesidad de que se produzcan alternativas para que exista la economía. Ésta se crea como una necesidad social del hombre para que pueda intercambiar y conectar alternativas.
2º Que para que se produzca ese intercambio es necesaria la comunicación, y que el hombre ha creado el dinero como "ente tangible" para universalizar sus comunicaciones.
3º Cuanto más avanza una sociedad, más alternativas surgen en el uso y funciones del dinero; que pasa de ser una realidad tangible a una realidad significativa( préstamos, créditos...)
4º Que al evolucionar de esta forma hasta llegar a los sustitutos del dinero es necesaria una confianza en la banca y en el sistema. Esta confianza se consigue de forma lingüística (volvemos a la necesidad de comunicación).
Ante esto, ¿cómo se encuentra a sociedad actual? Lo dijo Juan Pablo II con ejemplos claros: el exceso de consumo no produce bienestar, sino desmotivación en la sociedad. Me parece importante hacer alusión a la reflexión que lanza Elena sobre si el hombre sólo tiene una necesidad en la vida: autorrealización y perfeccionamiento.Pienso que el vacío de ideales en la sociedad hace que nos llenemos de necesidades intentando satisfacernos de forma plena, y consiguiendo a veces un vacío mayor que nos lleva a crearnos nuevas necesidades. Es una pena pero la mayoría de las necesidades que se crea el hombre son enfocadas al consumismo, pero pocas veces son de índole espiritual o intelectual.
Por otro lado ante la pregunta de cuál es el remedio de la inconsistencia social, Polo nos remite a la ética y nos dice que sin valoraciones la sociedad no funciona. Esta reflexión me lleva a destacar una idea de Benedicto XVI en su encíclica Caritas in Veritate, en la que el Papa nos explica que el actual modelo es un instrumento eficaz para operar en el mundo de los negocios, pero que si las personas que actúan en él no tienen valores, puede dar lugar a abusos y consecuencias negativas que hoy en día por desgracia no hace falta explicar.
Se nos muestra también el problema de la asignación de recursos: nunca llueve a gusto de todos.
En este sentido el Papa en su encíclica nos hace ver una idea esencial y poco tenida en cuenta para mi gusto: que la caridad social va más allá de la justicia social, pues nos mueve no sólo a querer el bien para el prójimo, sino a trabajar por éste.
Las necesidades han ido dando lugar en el camino de nuestra historia a la aparición de alternativas y oportunidades que buscaban dar solución a esas carencias. Esto mismo ocurre con el dinero: a lo largo de la historia, las necesidades en este campo han posibilitado numerosas alternativas que han sabido responder a la demanda de esas necesidades y así posibilitar un mayor desarrollo económico para el hombre. Hasta tal punto esto es importante en la sociedad civil, que sin esas actividades económicas que el hombre desempeña no podríamos comprender plenamente dicha sociedad. Sin embargo, dichas necesidades y alternativas han ido complicando la sociedad civil. Es preciso formular un criterio de sistematicidad. Pero… ¿Dónde está la consistencia de la sociedad civil? La consistencia social gravita en la ética. Sin valoraciones la sociedad no funciona. Y si esas valoraciones no “son éticas” la sociedad funciona mal. Ya lo contemplamos en el efecto boomerang, concretamente en los ejemplos que señala Juan Pablo II: la deuda internacional y el consumismo. Tanto consumo termina por ahogar las aspiraciones más altas del hombre, la calidad de las motivaciones humanas.
La sociedad civil tiene que ver con unos objetivos, pero dichos objetivos no son asignados por el economista, sino que los propone el ser humano y para el ser humano. Olvidar esto nos lleva inevitablemente a que “la sociedad se vuelva en contra de ella misma”.
Respecto del tema que habéis comentado acerca de “las necesidades que nos creamos”, creo que, efectivamente, las necesidades pueden ser un “principio de desarrollo” para el hombre. Sin embargo, pienso que no todas las necesidades que nos creamos son buenas para el hombre, sino sólo aquellas que hacen “crecer” al hombre de verdad. No bastaría con la educación de la voluntad. Hay que educar la inteligencia para que el hombre sólo se haga cargo de las necesidades que le conduzcan a conocer el bien mayor y a abrazarlo con la voluntad por medio de las oportunidades y alternativas que mejor respondan a esas carencias.
Me ha sorprendido mucho la lectura de este capítulo. Cuando vi el título me desconcertó un poco y no entendí muy bien qué pintaba en este libro pero, según he ido avanzando en la lectura, me ha dado mucha luz. Como le ha pasado un poco a Elena, este capítulo me ha llevado a mirar más allá del simple tema de la economía o el dinero, que también son interesatísimos los enfoques que presenta.
Como he podido comprobar al ir leyendo los comentarios, creo que muchos nunca habíamos pensado en la estrecha relación y vinculación que el dinero tiene con el aspecto lingüístico y por tanto comunicativo del hombre. Es impresionante el recorrido que hace sobre el nacimiento de la economía y la evolución del dinero... pero, para no repetirme mucho, como ya lo han comentado varios y "no quiero extenderme demasiado" -que es algo difícil- voy a ir a tratar otro punto que me ha surgido al leer este cápítulo.
Como decía antes, me ha pasado algo parecido a Elena y es que nada más empezar a leer, ya desde las primeras líneas, al aparecer tan repetidamente el tema de las alternativas, me ha hecho ver claramente que lo hay de fondo es la "capacidad inteleciva del hombre". Es decir, hasta qué punto el hombre es un ser "superior", esto es, dotado de inteligencia, "creador", capaz de inventar, y crear, y aportar diferentes soluciones cada vez más evolucionadas a las necesidades que se le van planteando o que van apareciendo. Lo aclaro: al ir viendo el proceso sobre cómo el hombre va desencadenando nuevas alternativas para hacer frente a la necesidad de vaorizar las cosas mediante el dinero, van evolucionando las formas de comunicación (del trueque, al dinero en moneda, a los billetes, el desarrollo de los bancos, los préstamos bancarios, etc.) y el hombre, con su inteligencia es el que va dando pie a estas aleternativas, es decir, el que va dando lugar a ellas...
Lo que me hace a mí es pensar ¿hasta dónde podemos trasladar esto? el hombre es el mismo, con la capacidad de pensar y presentar nuevas alternativas pero no solo ante cuestiones económicas, sino que debe ser capaz ante cualquier otra situación... ¿es consciente de esta posiblidad? ¿es consciente de que ha sido dotado de tal capacidad? ¿qué sería si esta "alta capacidad" la emplease únicamente para la búsqueda del bien y de la verdad de las cosas? realmente sería un ir perfeccionándose (pero no por puro perfeccionismo) y aquí es donde engancharía con el comentario de Elena, sino porque el hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios luego está llamado a eso "sed perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto"...¡ésta es la vocación del hombre! Para eso le han sido dadas esas capacidades, y eso que solo me he detenido en una "la intelectiva" y en una de sus posibilidades... ¡pero, qué grande es el hombre! ¡y qué grande el "artista" que lo diseño, moldeó amorosamente y le dotó de tantos dones... Realmente el hombre está llamado a ser algo muy grande, algo que tiene un valor que se sale del campo de las valoraciones meramente humanas, monetarias o económicas...
La lectura de estos capítulo, me lleva mucho más allá... a ir descubriendo al hombre (cada vez voy enetendiendo mejor el título de libro) y como Polo (a lo mejor en esto me equivoco) a través de aspectos que tocan tan de cerca al hombre de hoy (como es el tema del valor, del dinero...) tiene un fondo más profundo, abarca mucho más, va más allá.
Las alternativas hacen posible la economía.
La especialización al producir, favorece el intercambio ejerciendo una actividad económica. Si el hombre no usase alternativas; no intercambiaría.
Para que haya intercambio es necesaria la comunicación que favorezca el intercambio de bienes y/o dinero.
El dinero es la “cosa” con la cual el hombre universaliza sus comunicaciones estableciendo equivalencias.
El dinero aparece en la sociedad compleja; antes sin embargo, usaban trueques.
A partir del dinero aparecen; recibos, depósitos, créditos dentro del sistema bancario que funciona gracias a la confianza que tiene la sociedad civil con la banca, sin esa confianza no habría sistema bancario.
Dentro de la sociedad civil puede ocurrir procesos contraproducentes como la deuda internacional y el consumismo. Este último, está a la orden del día; solo importa ir a la moda, llevar las mejores marcas y tener toda lo que nos gusta.
El hombre y la familia tienen necesidades pero no todo lo que creen que es una necesidad realmente lo es, por ello se produce el consumismo. Aunque también cabe decir que cada hombre toma sus decisiones y busca sus intenciones en torno a las necesidades y alternativas que prefiere tomar.
También depende de la valoración de los objetos, aunque esta valoración dependa a su vez de su posibilidad de aceptación.
El mensaje de la economía es muy claro; no se puede funcionar de cualquier manera.
Difícil capítulo, el de la economía (o, por lo menos, a mí me lo ha parecido y, por vuestros comentarios, veo que no soy la única).
Nunca se me había ocurrido pensar en el hombre como un ser económico. Siendo la economía la ciencia que estudia los intercambios, las alternativas, parece sencilla la deducción del hombre como ser económico. El hombre es un ser social por naturaleza. No se puede entender la antropología sin esto. La economía es una ciencia precisamente porque el hombre es capaz de alternativas que son ajustables. El mercado es una organización de alternativas.
Me uno al grupo de las que les ha sorprendido la relación que hace Polo entre dinero y lenguaje. Para que haya intercambio de cosas, debe haber comunicación. A medida que los intercambios se han hecho más abundantes, el hombre ha creado el dinero, que es el lenguaje de las transacciones. De hecho, a todos nos puede resultar familiar la frase “Háblame en dinero, ¿de cuánto me estás hablando?”, u otras similares, al tratar un contrato de compra-venta. El dinero cubre distintas alternativas que propone el hombre. Cuando el dinero alcanza un alto grado de sofisticación, aparece el sistema bancario. Sin embargo, este sistema no funciona sin la confianza, que es inseparable de la veracidad.
La frase que dice el autor " las necesidades también hay que inventarlas", es muy real ya que son muchas las necesidades que nos inventamos. Cuánta gente hay que se crea necesidades absurdas, cayendo en el consumismo enfermizo, frente a otra tanta que trata de vivir con lo justo y necesario. Es verdad que, en la sociedad en que nos encontramos, que busca el confort y bienestar resulta muy difícil educar en la sobriedad, pero que libre se siente la persona que no es esclava de sus posesiones. Al igual que dice N.Cebrián, considero muy necesaria la educación de la voluntad para conseguir ese término medio entre sociedad civil y desarrollo. Como dice M.Linares, que cierto es que lejos de alcanzar una situación de bienestar mayor, nos lleva el consumismo a un descenso cualitativo de las motivaciones humanas. Como dice Polo nos conviene reducir nuestras necesidades, como vía para alcanzar un mayor bienestar.
Estoy muy de acuerdo con mis compañeras en que este capítulo ha sido más difíciles que los anteriores, sobre todo el último epígrafe, el que nos habla sobre la asignación de recursos y las leyes económicas.
El hombre es un ser social por naturaleza, y esto le lleva al intercambio (tu me das y yo te doy), por ello podemos decir que el hombre es un ser económico, porque la economía es a ciencia del intercambio, y esto es así porque el hombre es capaz de alternativas. De ahí que no podamos separar la economía, que estudia los intercambios, y la antropología, que estudia al hombre. Pero para que la economía se pueda dar, son necesarias las alternativas que el hombre ha de ir descubriendo, ya que sin alternativas no habría economía. Pero para que los intercambios se produzcan es necesaria la comunicación, el lenguaje, que es algo propio de la sociabilidad del hombre ( el lenguaje y la sociabilidad no se pueden separar).
Para que se produzcan los intercambios es imprescindible el dinero, ya que es el conectivo de las alternativas. El dinero como bien comentan muchas de mis compañeras, tiene sorprendentemente un fin lingüístico sobre el que nunca nos hemos parado a pensar, por que como bien dice Polo, el dinero es la cosa por la cual el hombre universaliza sus comunicaciones, o como dice Aristóteles, es el medio universal de transacciones. Ambos autores, han utilizado la palabra “universal” es decir, que es algo común a todos. En el dinero surge la alternativa del “recibo” y las oportunidades de “préstamo”, “crédito” y “dinero bancario”, es decir que el dinero se ha ido sofisticando poco a poco, de tal manera que se puede ganar dinero sin moverse uno del sofá. Pero para ello no podemos olvidarnos de la confianza, que implica ir con la verdad. Es imprescindible fiarnos de los demás, confiar en ellos, pero sin llegar a la inocencia.
En el capítulo anterior hablábamos de la consistencia de la sociedad civil, y en este descubrimos que dicha consistencia reside en la ética, es decir, en la existencia de valores, y ésto es a lo que se refiere Juan Pablo II, cuando habla del efecto boomerang, es decir, que en la sociedad, si no existe una ética, no funcionará y se volverá en contra de sí misma, como ocurre en el caso del consumismo y la deuda internacional.
El hombre, como dice Polo, forma la sociedad civil en función de necesidades, pero esto no quiere decir que el hombre sea un animal de necesidades, ya que el hombre está abierto a lo nuevo (oportunidades y alternativas con las que se va desarrollando). Al hablar de necesidades, me parece muy importante como bien han resaltado algunas de mis compañeras, la importancia de entender ¿qué es una necesidad? Eso que yo pienso que necesito, ¿es realmente necesario? ¿puedo prescindir de ello? Por ejemplo, el teléfono móvil. Vivimos en una sociedad en que el móvil es una “necesidad” y el día en el que no podemos disponer de él, ya sea por que se nos ha olvidado o se no haya acabado la batería, nos ponemos muy nerviosos, nos sentimos inseguros, incomunicados, inaccesibles… Debemos de saber renunciar de vez en cuando a todas estas cosas, y ser nosotros los que dominemos estos recursos y no ellos a nosotros.
Este nuevo capítulo me ha parecido mucho más complejo que los anteriores ya que mis conocimientos sobre economía son bastante escasos.
Después de leerme el capítulo me he planteado la siguiente cuestión ¿por qué existe la economía? Porque el hombre es un ser social. Si no fuese un ser social, si no se relacionara con otros, no habría necesidad de la economía. Dentro de la sociedad civil en que está el hombre hay una serie de alternativas económicas y quien organiza esas alternativas es el mercado.
A medida que los intercambios se han ido haciendo abundantes el hombre ha creado el dinero. Que según Aristóteles es el medio universal de transacción. Es la cosa con la cual el hombre universaliza sus comunicaciones transactivas estableciendo equivalencias valorativas. Es entonces cuando aparecen los bancos, los cuales deben aportar confianza ya que sin esa confianza la banca sería imposible.
Por otro lado, como ya sabemos, el hombre forma la sociedad civil y dentro de ella tiene una serie de necesidades. Dentro de ella hay necesidades elementales y otras más complejas. El querer abarcar todas estas necesidades da origen al consumismo.
Una de las funciones de la economía es asignar los recursos, esto quiere decir, emplear los bienes y las capacidades con que se cuenta de acuerdo con las alternativas.
En tanto que los recursos se asignan, funcionan siempre de acuerdo con unas reglas, estas reglas no eliminan la libertad.
La lectura de este capítulo,me ha resultado complicada;aún así creo que trata cosas muy interesantes.
En primer lugar, me llama la atención lo fundamental de la idea de que "si el hombre no fuera naturalmente social, la economía no existiría". Me ha hecho caer en la cuenta, de la enorme importancia que tiene el hecho de que el hombre sea un ser social, y las consecuencias que ello conlleva. Si esto no fuera así, elementos tan propiamente humanos como el lenguaje, no tendrían sentido, puesto que al no existir un receptor, este dejaría de ser útil, pasando por tanto a convertirse en innecesario.
Volviendo al capítulo, en relación con la economía, esta tampoco tendría sentido alguno si el hombre dejara de ser social,puesto que se basa en los intercambios materiales que se dan cada día en las relaciones humanas.
Haciendo referencia ahora a otro apartado del capítulo, me parece excelente la distinción que establece Polo, entre la estabilidad o consistencia de las dos sociedades humanas: la familiar y la civil. En cuanto a la sociedad familiar, hay que señalar, que esta es consistente en sí misma, mientras que la sociedad civil, no tiene porque ser consistente a priori; ya que su consistencia depende directamente del ámbito de lo ético, es decir, del "deber ser".
Por último, me parece importante comentar el hecho de que las sociedades más avanzadas, usen dinero en sus relaciones, puesto que muchas veces, el uso de este más que llevar hacia el progreso a las sociedades en las que se utiliza, provoca justamente lo contrario.
Una vez más Polo parte de la concepción social del hombre. Me gustaría realizar mi análisis a partir de la siguiente frase de Polo al principio del capítulo: "Si el hombre no fuera naturalmente social, la economía no existiría". Pues bien, el hombre por ser un ser social, se comunica, utiliza el lenguaje, crea un diálogo. La comunicación por tanto es ya un intercambio, una alternativa. Comunicar significa compartir algo, transmitir algo a alguien. Asi es como nace el intercambio económico: el ser ser humano siente necesidad de intercambiar algo que necesita y que otro lo tiene, por algo que el tiene y que el otro lo necesita. Ahora bien, no todo vale lo mismo. Aparece entonces el concepto del valor, del precio, que en griego se dice axía, como vimos en capítulos anteriores. Ponemos un precio a las cosas. Ese precio o valor lo manifestamos a través del dinero, que es como si dijéramos lo palpable, el valor materializado de un objeto.
Un concepto al que ha hecho alusión Polo, relacionado con el dinero, la economía y el hombre, es el de confianza, que lo relaciona con la veracidad, es decir, con la importancia de no mentir, de conocer y saber de lo que se habla y de ser transparente y no ocultar nada.
Me gustaría comentar también lo que han dicho Elena y Sonsoles acerca de las necesidades humanas. Elena habla de una única necesidad, que es la de la autorrealización y perfeccionamiento, y Sonsoles comenta la cantidad de necesidades superficiales que nos creamos. Pues bien, estoy completamente de acuerdo con ellas. Esa única necesidad yo la traduciría en felicidad. Qué cantidad de necesidades nos creamos y la mayoría de ellas lo único que hacen es cubrir vacíos parcialmente, porque los vacíos siguen existiendo, por lo tanto yo las llamaría "necesidades innecesarias". ¿Cómo saber qué necesidades realmente son necesidades y cuáles no lo son? porque como dicen Lucía y Carolina no todo lo que uno cree que es una necesidad lo es realmente. Pues bien, creo, y espero no equivocarme, que la respuesta a esto está en la ética, que la veremos en el siguiente capítulo.
Por último, me gustaría resaltar una frase de Polo al final del capítulo "El economista, en cuanto a tal, no propone objetivos. El que proopone objetivos es el ser humano". Muchas veces uno está tan metido en el consumismo, el individualismo, y en ese efecto boomerang del que muchos habéis hablado, que al final se pierde la noción del ser humano, y se le rebaja a un plano inferior. Como dice Benedicto XVI en su encíclica "Caritas in Veritate", el beneficio en las empresas es necesario pero no lo único, porque ante todo está el trabajador. Pues eso mismo en la sociedad se traduce a que es más importante tomar en cuenta a la persona, y no tanto al intercambio, al dinero, si bien es necesario pero no lo único ni el fin.
El hombre, por ser un ser sociable aparece la economía. La economía yo la entiendo, según este capítulo, un modo de socialización del hombre. La economía es una necesidad que tiene el hombre para poder sobrevivir. Se da cuando alguien tiene algo que él necesita, y como es agradecido, este le da algo a cambio, que el otro necesita. Así surgen los inicios de la economía. Según ha ido descubriendo alternativas, ha ido organizándose según las implicadas en el intercambio.
El hombre es social porque tiene la capacidad de hablar, dando lugar a un lenguaje. Este da la capacidad de poder dialogar marcando la existencia social del lenguaje, por lo que si desaparece el lenguaje, desaparece la sociedad y con ella el intercambio.
En cuanto que el hombre ha ido evolucionando, también lo ha hecho la sociedad y la economía, en lugar de existir el trueque, (cambiar una cosa por otra) ahora existe algo llamado DINER, que se puede cambiar por cualquier cosa. Esto se da cuando los cambios son abundantes. El dinero según Polo “sería como un saber a qué atenerse”. A través del dinero se dará una comunicación entre los hombres para realizar intercambios, el dinero se convierte en el lenguaje universal, es la cosa con la cual el hombre universaliza sus comunicaciones transactivas estableciendo equivalencias valorativas. Cuando la sociedad se hace más compleja, el dinero va adquiriendo mayor protagonismo.
Concluyo que: el Hombre es un ser social, y como tiene alternativas aparece la economía, que da paso al la necesidad de comunicarse, es decir al lenguaje, y este al diálogo. Cuanto mayor es el desarrollo del hombre mejor serán las alternativas económicas y más cambios habrán, hasta el punto de aparecer el DINERO, que surgen cuando los cambios son abundantes. Y el dinero termina convirtiéndose en un lenguaje valorativo universal
El ser humano es un ser social y como tal tiene unas necesidades, por un lado sociales o de relación y por otro lado materiales.
Dentro del grupo de las necesidades materiales destaca la de alimentarse, y en concreto alimentarse de forma completa y bien, por lo que no debería resultarnos extraño que ya en la prehistoria se produjeran los primeros intercambios entre los recolectores y los cazadores. En la edad antigua, en parte debido a la abundancia de alimento, aparecen los primeros artesanos los cuales crean los primeros objetos que ayudarán a mejorar el nivel de vida de la sociedad, y con ello aparecerá el intercambio de alimentos por objetos y por tanto el comercio, y con este las leyes de orden y gobierno.
El tiempo pasa y con este la sociedad va evolucionando y los intercambios, comercio, cada vez se vuelven más complejos, por lo que es necesario el uso de un material que sirva como unidad de medida, que acabará por coger forma de moneda.
Con la aparición de la moneda también aparecen nuevas oficios como los de transportistas y custodios del dinero y posteriormente los banqueros. Pero el dinero también evoluciona de forma, primero en billete, después en cheques y pagarés, y finalmente en dinero electrónico, arriesgándose a perder el comercio todo rastro de su relación social inicial, y multiplicando por otro lado la confianza en el banquero y en la persona con que se realiza la operación.
En la sociedad civil a veces pueden surgir altibajos, como también puede suceder en una familia, en la familia pero es más fácil superarlos porqué está regida por la coherencia de la ética, la sociedad civil pues deberá recurrir a la ética para solucionarlos.
Con la evolución de la sociedad se producen avances, los cuales ayudan a hacer la vida más cómoda, estos avances son nuevas realidades, lo que nos lleva a pensar que a veces, aunque ya los tengamos plenamente integrados en nuestra vida diaria, podemos llegar a considerarlos prescindibles; estoy parcialmente de acuerdo con esa afirmación, ya que es verdad que si antes vivíamos sin estos, ahora también podríamos … pero también lograron sobrevivir los hombres prehistóricos sin muchas de las cosas que ahora tenemos, y personalmente no me veo renunciando a todos los avances realizados a lo largo de la historia para volver a las cavernas.
A mi modo de parecer, lo más correcto no es renunciar a ellos, sino ser consecuente con la adquisición de ellos, ya que la misma función realiza el teléfono móvil más barato (fabricado por la empresa Vetelca y con precio aprox. de 10 euros) que el más caro (fabricado por la empresa Vertu por 32.000 euros).
Las leyes regulan y coordinan la economía, pero no pueden asegurar, porqué no son técnicas.
Debemos pues conseguir una unión entre la técnica y la ética (facere y agere), ambas integradas en el actuar humano, y aplicarlo a la sociedad en general y sus relaciones, para así conseguir una consistencia social equiparable a la de la familia, una consistencia real y coherente.
Este tema me ha resultado complicado, tuve que leer muchas veces para poder entenderlo. A ver si consigo hacer un buen comentario.
En este capítulo se trata de la economía. Sabemos que el hombre es un ser que vive socialmente en el tiempo y descubre alternativas.
Y como tiene alternativas aparece la economía.
Como el hombre desarrolla actividades económicas y la sociedad civil será más comprensible y consistente y, por lo tanto, aparecerá las alternativas.
Las necesidades pueden ser inventarias, por ejemplo, antes no había audífonos, en cambio ahora sí y son necesarios para aquellas personas que tienen problemas auditivas y para poder escuchar mejor.
Gracias a estas necesidades, la sociedad podría mejorar pero la economía influye. Porque habrá gente que no podrá pagar.
La base de la economía es la asignación de recursos, es una manera en que una economía distribuye sus recursos( sus factores de producción entre los posibles usos) para poder producir un conjunto de bienes finales.
La maduración del ser humano requiere recursos pero los objetivos podrían ser incompatibles, para poder alcanzarlos hay que asignar recursos.
Finalmente, el economista no es el que propone objetivos sino es el ser humano y además la economía no es una ciencia de objetivos sino de prerequisitos.
Este capítulo me ha resultado bastante más complicado que los anteriores, en general creo que es difícil de entender...
Como consecuencia de su forma de ser social, el hombre tiende a la relación con otros, está relación cuando hablamos de economía y teniendo en cuenta las alternativas que se le presentan adquiere el nombre de intercambio.
Es en este ámbito de economía social donde surge la necesidad del dinero, en el principio del comercio el intercambio se realizaba por trueques, pero con el desarrollo de las civilizaciones se hizo necesario el dinero.
Me parece magnífico el ejemplo que poner Polo para explicar el préstamo, crédito y dinero bancario, siempre me ha impresionado como en el banco se trabaja partiendo de una idea, es sorprendente que casi todas las operaciones bancarias se puedan hacer por internet, el dinero parece inexistente es una idea que va de un lugar a otro.
Engancha Polo de nuevo con la idea de sociedad familiar, consistente donde a priori todo está asegurado y la idea de sociedad civil, donde todo lo contrario, no tenemos seguridad y mucho menos económica, esto derivado en parte por nuestro mal uso del mismo, de ahí las dos grandes consecuencias que Juan Pablo II reconoce: la deuda internacional y el consumismo.
Con el dinero nace también el afán por consumir, por adquirir más dinero, y por tanto también la corrupción... el dinero aunque es un bien en principio, puede originar grandes males para el hombre y afectar a lo más íntimo de él, su alma.
Polo relaciona el dinero en la sociedad civil con la necesidad, ¿qué es necesidad hoy en día?¿ realmente lo son? pienso que nos creamos muchas necesidades que para nada deberían llamarse así, a mi entender comer, vestirse y educarse, esas son las tres únicas necesidades por las que el hombre debería luchar, lo demás si viene estupendo y si no estupendo también, las personas de nuestra sociedad, no sabríamos afrontar una vida con lo mínimo, creo que para nosotros sería imposible.
Las miras de esta sociedad están puestas en puntos más altos de lo que anteriormente estaban, soy en día se confunde la necesidad con el lujo y eso es un verdadero problema, que tiene en parte mucho que ver con la educación y afecta o debería afectar a todos, hablando de los objetivos y así concluyo considero que para nosotros educadores, en relación a la economía deberiamos de ponernos como meta el que nuestros alumnos aprendan a valorar lo que tienen y sepan que es lo mínimo y necesario... Podemos contribuir a que esas leyes económicas cambien para mejor y deberiamos plantearnoslo realmente.
Me gustaría hacer referencia al capítulo anterior en el que Polo habla del orden ético de la sociedad y de la importancia del buen uso de la libertad, de cómo las alternativas de unos quedan entrelazadas con las de otros, tanto las falsas como las verdaderas, dando lugar a otras del mismo signo y cómo de ello depende nuestra sociedad.
Pues bien, en este capítulo nos habla de cómo en la economía también las alternativas dan lugar a otras alternativas y aparecen las oportunidades y cómo a través de la organización de aquellas aparecen los distintos tipos de mercado. Vuelve a aparecer el tema del valor, siendo en este caso el precio el modo de conectar las alternativas. En la sucesiva aparición de alternativas (oro para pagar, que no me roben, recibo, dinero…) y de oportunidades (préstamos, créditos, dinero bancario…) aparece el sistema bancario y este sistema funciona en base a la confianza, la confianza es comunicativa, social, esa confianza es inseparable de la veracidad. A medida que la sociedad es más compleja aparece el dinero, “el dinero es el medio universal de transacción”, lo puedo cambiar por cualquier cosa. Como dice Polo, el dinero es cosa con la que el hombre universaliza sus comunicaciones transactivas,… la función del dinero es lingüística”.
En la sociedad familiar hay una gratuidad en las relaciones familiares, es suficientemente consistente y tiene suficiente coherencia aunque puede verse influida negativamente por la sociedad civil. En esta pueden tener lugar procesos contraproducentes, ese efecto boomerang que señala Juan Pablo II, concretado en los ejemplos de la deuda internacional y el consumismo, en el que el consumo excesivo provoca ,en vez de situación de bienestar, el descenso en la calidad de las motivaciones humanas y por tanto de la coherencia social.
Estoy de acuerdo en que en muchas ocasiones se inventan o crean necesidades que no son buenas para el hombre y que atienden a intereses más allá de la necesidad. El problema está también en el modo de obtener y utilizar los recursos para satisfacer las necesidades, debe haber una limitación, unas reglas fruto de la valoración de las alternativas que evite posibles consecuencias de la inadecuada asignación y utilización de los recursos. Así, la economía no dice si un objetivo es bueno o malo, sí dice si ciertos procedimientos de asignación de recursos no son coherentes con el objetivo que se pretende, coherencia de alternativas, nos informa de cuál es la mejor manera de asignar recursos. Pero el que propone los objetivos es el ser humano, entonces entra en juego la ética que posibilita al hombre alcanzar la mejor alternativa y como señala Polo en el capítulo anterior, se puede ser ético o no, una vez más resulta crucial la libertad del hombre. Totalmente de acuerdo en la necesidad de una educación de la inteligencia y de la voluntad, orientada a conocer la verdad y el bien así como a quererlo.
En el quinto capítulo del libro de Polo se nos explica la economía y su importancia y la relación que tiene la misma con el ser humano.
La economía es una ciencia sobre las alternativas, por lo que podemos deducir que los economistas son expertos en el estudio de las alternativas sociales económicas. La economía es una ciencia porque el hombre es capaz de crear alternativas que son ajustables. Sin alternativas, la economía es imposible. Sin una fuerte producción de éstas, la economía se estanca. La manera en la que se conectan las alternativas es el precio.
Por otro lado en este capítulo se habla de que el hombre es naturalmente social porque habla, a través del diálogo, así el ser humano se hace social y se crea a la vez un lenguaje social. La índole relacional de la sociedad es la lingüística. El lenguaje es manifestativo. Para que haya intercambio es necesaria la comunicación. El dinero es algo así como un saber a qué atenerse en las transacciones, en cuanto a economía. Es la cosa con la cual el hombre universaliza sus comunicaciones transactivas estableciendo equivalencias valorativas. Por lo que deducimos que la función del dinero es lingüística. Cuando se produce la alternativa básica que da lugar al dinero, aparecen muchas oportunidades; el dinero empieza entonces a ser perfeccionado.
Ahora relacionamos estos conceptos con la sociedad civil. La sociedad civil suele entrar en situaciones de contradictorias consigo misma, como son el “efecto boomerang” y “efecto perverso”. A pesar de todo, dichas contradicciones no han acabado con el hombre; con lo que se demuestra que la sociedad civil es natural al hombre. El hombre forma la sociedad civil en parte en función de necesidades, aunque las afronta encontrando oportunidades y alternativas a través de las cuales se va desarrollando. Las necesidades también hay que inventarlas, aunque haya muchas de estas que no sean sentidas por algunas personas.
Por último se nos habla de la asignación de recursos y leyes pero este apartado no le comprendo muy bien, asique si alguien me lo puede explicar se lo agradecería. Muchas gracias.
Está claro que para poder hacer un comentario realmente original hay que ser más rápida participando en el blog que yo, de todos modos intentaré aportar algo nuevo o diferente.
El hombre por su propia naturaleza es social y necesita comunicarse. Teniendo en cuenta los capítulos anteriores, partíamos de la familia (como núcleo fundamental de la sociedad) para llegar a la sociedad en la que reina la economía de mercado: el hombre comienza intercambiando bienes, descubre alternativas y las organiza. Esto da lugar al mercado en el que debe existir la justicia para que también haya verdadera libertad.
El hombre utiliza el dinero como lenguaje para comunicarse dentro de la economía, pero a su vez el dinero da lugar al sistema bancario en el que la confianza es fundamental. Me parece muy relevante la importancia que Polo presta a la relación íntima entre veracidad y confianza. Si el hombre miente o no sabe de qué habla, la veracidad no puede existir y, puesto que el hombre es un ser social, es difícil que se produzcan intercambios o mercados realmente justos. Esto puede llevar a la ruptura de la economía de la sociedad y por lo tanto a una crisis en la misma.
Por otro lado, en el capítulo se nos plantean las necesidades que van surgiendo de la realidad concreta en que vive el hombre en cada momento de la historia. Estoy de acuerdo con Tatiana de la importancia de educar no sólo la voluntad sino también la inteligencia para poder conocer (ser más veraz) y poder ejercer mejor la libertad, ser más libres (desde un mayor conocimiento), a la hora de enfrentarnos a las necesidades que no son elementales y que se nos plantean desde el exterior de la persona. Creo que el problema del consumismo radica en no conocer realmente lo que somos, de dónde venimos y cuál es nuestra meta. No puedo entender que una persona oriente toda su vida a consumir, a poseer bienes, a crearse necesidades innecesarias (valga la expresión) si realmente asume que los bienes que necesita son los del cielo. Por eso es importante que en nuestra labor como educadores, seamos capaces de transmitir a nuestros alumnos y familias la necesidad de no vivir apegados a las cosas materiales y a valorar que tienen mucho más de lo que necesitan en montones de ocasiones. Por poner un ejemplo, no puedo dejar de pensar en las niñas con los estuches llenos de bolígrafos, lapiceros,… que realmente no necesitan.
Lo que sí me queda claro es que la economía forma parte del hombre y como tal ha de ser tenida en cuenta a la hora de conocer cómo es; pero no es lo fundamental del ser humano y además sus leyes son limitadas, por lo que deben ser puestas al servicio del hombre. Al final volvemos siempre a la ética y a la libertad desde el conocimiento para que el ser humano llegue a ser lo que es.
Éste capítulo, como todos los anteriores, me ha parecido bastante interesante, puesto que de nuevo te lleva a descubrir una nueva característica humana, el hombre como ser económico. En éste sentido pienso que ésto tiene mucho que ver con lo hablado anteriormente cuando se hacía referencia a que el hombre es un ser social por naturaleza, que necesita relacionarse para desarrollarse y en ésta relación juega un papel muy importante el dinero como medio de cambio. Ahora, pienso que el dinero al igual que juega un papel muy importante en el desarrollo humano también puede auntodestruir al hombre. En éste sentido pienso que el hombre tendriá que aprender a administrarlo bien, siendo consciente del bien común de la sociedad en la que vive y que éste es un medio no un fín. Ésto ha llevadoa al hombre a caer en dos grandes errores: el consumismo y la deuda internacional. Parece que si no se tiene un determinado nivel de vida no se es nadie o que sin determinada cosa no voy a ser del todo feliz. También se ha caído como en la fiebre de ir a la última, del cambio constante; tiene que haber como un continuo movimiento. Ésto es necesario para mantener la economía de un país pero pienso que también tiene su contrapartida, puesto que crea en el hombre una insatisfacción contínua al poner constantemente sus intereses en algo nuevo. Por otro lado pienso que éste mundo global en el que pretendemos vivir hemos de ser conscientes de una economía más responsable; puesto que si que es verdad que mientras unos países se están enriqueciendo otros a penas tienen lo imprescindible para vivir.
Podría resumir el capítulo V diciendo que “la economía es una ciencia sobre alternativas”. Pero a continuación explicaremos más detalladamente por qué hablar de economía es hablar de alternativas.
Una manera de crear una ciencia sobre alternativas es la consideración de los intercambios. Es ahora cuado aparece el homo oeconomicus como un ser económico. Si el hombre no fuera naturalmente social y/o no tuviera alternativas, la economía no existiría. Un modo de conectar las alternativas es el precio, es dar un valor. La econimía es una ciencia precisamente porque el hombre es capaz de crear alternativas que son ajustables (trueque).
Aristóteles dice que el hombre es naturalmente social porque habla, este diálogo ha hecho que el hombre haya creado el dinero como medio universal de transacción. Los bienes se intercambian a través del dindero estableciendo equivalencias valorativas. Cuando se produce la alternativa básica que da lugar al dinero, aparecen muchas oportunidades.
La sociedad puede funcionar en contra de sí misma, cuanto más compleja sea, el riesgo es mayor. Según Juan Pablo II, el exceso de consumo provoca el descenso cualitativo de las motivaciones humanas.
La economía no es lo que da consistencia a la sociedad; es la asignación de recursos, la que expone posibles procedimientos para alcanzar los objetivos. Estos objetivos los propone el ser humano, pero si se ve restringida la libertad al hombre, no habrá alternativas y la economía sería imposible.
La ciencia de la economía no aparece como tal hasta que Adam Smith escribe el primer gran libro sobre este tema. La economía se basa en las alternativas que tenemos, sin estas la economía no es posible. La economía es una ciencia porque el hombre es capaz de alternativas ajustables.
Hoy en día la economía se basa en el dinero, pero no siempre ha sido así ya que antes lo que permitía estos movimientos en la encomia eran los trueques. Los trueques son el intercambio de una cosa por la otra, es decir, yo te doy un kilo de patatas y tú me das un kilo de tomates. El dinero según Aristóteles es el medio universal de transacción.
El hombre es un ser social por naturaleza necesita de esta para ser hombre y para mantener esta sociabilidad necesita de la comunicación. La comunicación puede ser de muchas maneras pero está claro que para que produzca un intercambio es necesario que haya una comunicación. Es decir estos tres elementos de la vida del hombre están íntimamente relacionados sin uno no puede existir el otro.
El tema que nos pone sobre el oro el autor me parece que explica muy bien el tema de las alternativas ya que podemos o trasladar el oro, o tenerlo en un depósito con un “resguardo” que certifique que tenemos ese valor.
Está claro que el desarrollo de las actividades económicas son necesarios porque sino tampoco existiría la sociedad civil. Hay necesidades que antes no existían y que ahora si se han convertido en necesidades como los coches o el tema del cambio de modelos que viene influenciado por la moda y el consumismo. Este desarrollo es algo necesario y que se produce siempre independientemente del sistema de mercado en el que se rija.
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